Izi. Entrando al dormitorio lanzo con mucho cuidado mis cosas sobre la mesa y mi cuerpo se deja caer sobre la cama, cierro mis ojos tras respirar profundo. Aaayyy… Me duele mi cuerpo, siento que voy a llorar, aunque el día de clase cerró con broche de oro no puedo decir que mi cuerpo se siente pufff, bomba. ¡No, no puedo quedarme dormida! Son las cuatro de la tarde, pero no me toca dormir porque tengo que investigar un par de cosas que me dio el chico Levy, a pesar de que no deja de acosarme que le cuente de mi vida con Edmon, me he mantenido firme en eso porque ahora no quiero decirle nada de Edmon sin que él me cuente como lo conoce. Desgraciadamente, Levy fue mi compañero de salón, ya que el profesor le recomendó que me pusiera al tanto de todo, ya que tenía semanas perdidas de clase

