Nunca me había planteado esto, ni siquiera una vez, pero no hay regalo más grande que la vida humana tal cual la conocemos. La razón por la que digo algo como esto, es bastante simple y a la vez bastante difícil de comprender, aunque tengamos la respuesta frente a nuestros ojos a diario. Tristemente todo aquello que poseemos y que es valioso para nosotros, es invisible hasta que lo perdemos. De alguna manera esto es gracioso e irónico si lo piensas detenidamente, el solo pensar que siempre tuviste aquello que anhelas en tu posesión y no fuiste consiente que lo tenías hasta que lo perdiste. En mi antiguo mundo, el ser humano era una de las pocas criaturas que gozaban de una vida particularmente longeva. Después de todo, una criatura que tiene una esperanza de vida que puede llegar a super

