Y esos fueron los meses más largos de toda mi vida. Intenté mantenerme lo más alejado posible, pero de vez en cuando caía en la tentación de llamarla. Pero ella jamás contestaba. No era algo que me pareciera nuevo, de todas formas. De seguro ella intentaba mantenerse alejada de mí también. Y sabía que si me contestaba, lo que había estado preparando durante todo este tiempo se iría directamente a la basura. Una semana después de haber visto como Audrey se marchaba sin dar pista alguna de su destino y luego de haber hecho un par de llamadas a algunos proveedores con los que había trabajado tiempo atrás, llamé a Ethan, proponiéndole una loca idea. Una loca idea que me había mantenido varias noches en vela, ansioso. Él accedió de buena gana a ayudarme al terminar de escucharme explicarle mi

