La semana se me pasó rápidamente, fuera de cualquier predicción. Steven y yo provechamos mi semana libre para salir a divertirnos y pasar juntos todo ese tiempo que no habíamos tenido antes por mi ocupado día a día. Debía admitir que, a pesar de todo esto, sentía que mi relación con Steven era muy distinta a como era antes. Era como si él fuese mi amigo, uno de esos amigos con beneficios con los que uno se besa, la pasa bien y bromea, sin embargo, sabía que aún había algo entre nosotros, por muy pequeño que fuera. Pero nada más que eso. Quizás era sólo cariño provocado por los años de relación, quién sabe. No quería cuestionármelo por ahora. Sólo sabía que por esta semana las cosas iban muy bien y que no quería que comenzaran de nuevo las peleas y discusiones estúpidas. —Gracias, buenas

