24-Montaña Cibo

1758 Words
-Duque de Rio, lamento que lo hicieran levantar temprano, igual que a mi- Milán se disculpa viendo de reojo a su hermana que ignora sus palabras. La reunión se produjo en un claro a unos metros del palacio hogar del rey Farid. Este los observa desde su balcón techado, puede observar sin ser visto. -No se preocupe duque Daltar, estoy acostumbrado. Siendo el asistente de un rey es difícil dormir hasta tarde- Adara le da una mirada de burla a su hermano. Concentrada en el paisaje. La planicie verde dibuja un circulo bordeado de árboles flamboyán que lucen coloridas flores rojas y naranjas. Un camino amplio conduce a una cordillera de montañas, por un lado, por el otro un pasillo de cactus se dirige al acantilado que da al mar. La brisa los baña con su olor a salitre. Es increíble tener esa mezcla tan extrema en el mismo lugar. -Yo llevo doble carga, soy asistente y hermano de una reina que no es otra que Adara de Neria. Uno solo de esos cargos ya es mucho. - las palabras de Milán la sacan del deleite. -Milán, si sigues difamándome te dejare aquí, en estas tierras, podrías descansar de la reina, aunque no te garantizo que descanses de tu hermana. -Veo que se llevan bien. -Sí, soy su defensora. -Y yo su títere- Esquiva el intento de golpe en la cabeza. -Milán. -Ve, no me puedo expresar sin ser amenazado. -Mejor avancemos, el rey no tarda en comenzar su rutina- Calixto se divierte, pero le es imposible olvidar sus obligaciones. - ¿Tiene una rutina? -Inicia a las cinco de la mañana. - Los tres miran el reloj. -Son las seis- Milán ve su reloj. -Cuando asiste a eventos nocturnos se levanta a las siete e inicia el trabajo a las nueve- respiran aliviados. -Es decir que tenemos unas dos horas para hablar. -Una hora y media- Prefiere terminar antes. Con Farid nunca se sabe. -Por donde vamos, tu eres el que conoce el sendero. – les explica a donde van antes de iniciar el galope. -¡Elías! -Diga su majestad- el edecán trae el café con leche solicitado por el monarca. - ¿Quiénes se están quedando en el palacio? -La reina Adara, su hermano Milán, duque Daltar y una señora de servicio, se encarga de la comida de la señora. - hace un mohín. No le extraña que la súper reina tenga sus caprichos. - ¿Sabes a dónde van? - señala el claro donde los jinetes emprenden el viaje. -Harán un paseo a caballo, el duque Calixto les mostrara una parte del sendero. El programa dice que irán hasta la montaña Cibo y luego al prado Bravo- son lugares emblemáticos de la zona. El prado es el lugar que le da paz cuando quiere respirar aire puro. - ¿De quién es la idea? - Cuando vio al grupo uso los binoculares para observar con más detalle. La cabellera oscura ondeando en el aire capto su atención de inmediato. Se imagina a la dueña en pantalones como el día que le atacó en la coronación. Sabe lo bien que le queda esa prenda. -Las ordenes las recibimos del duque Calixto- Calixto se está tomando muchas molestias con los invitados, tanto que me hará ver como un mal anfitrión. -Muy bien, que preparen mi caballo- el joven se detiene en seco. -El entrenador le espera en el gimnasio, señor. Voy a montar un rato, Elías. Preparen el caballo. -Como ordene. -Esta vista es maravillosa. - la montaña Cibo ofrece una vegetación variada. Altos pinos se mezclan con cipreses, ceibas y caoba centenaria de amplios troncos. -Es una zona privilegiada- Milán baja del caballo para recostarse en uno de los troncos. -Tenemos muchas maravillas en Nerea- declara orgulloso por los elogios. Imita a su homologo. -Espero conocer la mayoría en este mes- Adara habla desde la altura del animal. -Puedes quedarte aquí, tu esposo vive aquí, es la excusa perfecta- Las palabras de su hermano hacen que lo mire. -Tengo cosas que resolver en Neria y un gobierno que dirigir. -Imagino tus problemas, los miembros de tu consejo no me dan confianza- no esperaba esa opinión de Calixto. Antes de salir de Neria, tomó algunas decisiones sobre los miembros del consejo. Algunos fueron removidos y otros suspendidos hasta nuevo aviso. Sila, quedo a cargo de ejecutar esas órdenes y otras más. Después del desayuno se comunicará con él para ver cómo va todo. -Ese es el punto, en mi consejo hay personas de credibilidad sospechosa al igual que aquí- Introdujo el tema aprovechando el comentario anterior. Del mismo modo que Calixto ve anomalías en su consejo, ella los ve en los Nereos. -¿Por qué lo dices? -Hemos comprobado que algunos de los nuestros tienen ciertos tratos con tus consejeros y creemos que han ocasionado el caos en el que estamos, comprometiéndonos económicamente con ustedes. - Calixto escucha reflexivo. -Todos los acuerdos han venido desde tu reino- dice con cautela. -Todas las propuestas, ofrecimientos y exigencias vienen del tuyo. Nos han acosado a tal punto que tuvimos que ceder a este acuerdo matrimonial para ganar tiempo. - ¿Tiempo para qué? Con el acuerdo han podido conservar sus tierras, sigues reinando en Neria y eres la consorte de otro reino. - enumera verdades como si fueran un privilegio. Lo mira adusta. -El tiempo es para descubrir quién está detrás de todo esto. En Neria pasan cosas extrañas, información que se filtra entre la gente, disturbios, afrentas, - Sus palabras traen una implicación- La negación de la población para trabajar y saldar la deuda es manipulada por algunos sectores. De repente todos gritan a favor de la anexión cuando siempre hemos luchado por nuestra independencia- su mirada es acusadora- y la muerte de mi padre no ha sido esclarecida. Tu rey es el principal sospechoso de su muerte- El tono de amargura conmueve al secretario. Un rey solo puede ser herido por alguien que ostente su mismo estatus. Esa batalla no tuvo ni tiene fundamentos y el rey Farid estuvo en ella. - los argumentos de Milán le obligan a dar una respuesta, aunque no tiene los detalles de ese enfrentamiento. -Créanme, a Farid le interesa aclarar esa situación- desde que asumieron a corona de Nerea han descubierto muchas irregularidades, algunas han sido aclaradas, otras han sido difíciles de abordar debido a la falta de información y poca cooperación de los consejeros. Las evasivas y dilaciones en entregar informes merman la solución de los problemas- ¿Por qué no le has preguntado? -Él me va a dar su versión, si es que se digna a darme una respuesta. - ¿Por qué no lo haría? -Prefiero hacer una investigación antes de enfrentarlo con el tema- Le gusta ser justa y por lo que sabe los consejeros suelen abusar de la confianza y el poder de sus cargos. - No quiero acusar a la persona equivocada, pero te aseguro que el culpable lo va a lamentar. -Necesitamos adentrarnos entre sus nobles para confirmar los datos que tenemos- lo piensa un momento y asiente. -Deben instalarse en el palacio de gobierno, desde ahí podrán interactuar con los nobles sin levantar sospechas. Hoy mismo me encargare de organizarlo, mañana se podrán instalar. -Hay una reunión de la realeza y yo no he sido convocado- los caballeros se paran erguidos en una reverencia al rey. Su llegada los toma por sorpresa a los tres. -La señora no rinde tributo a su rey- se pone a su lado para aspirar su olor. - ¿Necesita el rey la adulación de una esposa para sentirse rey? - el sarcasmo hizo reír a los secretarios. -Eso engrandecería mi ego- contesta aclarando la garganta. -Tengo la misma necesidad, mi ego necesita que un noble caballero la haga sentirse como una dama en todo momento. - la cara de desconcierto del rey por la crítica es digna de ver- Ahora estoy con la familia, - señala a los duques- No son necesarias las formalidades, cariño, hay un momento para relajarse, señor rey- Lo critica abiertamente. -Veo que no sabes ser reina si piensas así, por eso no tienes reino. - trata de golpearle el ego de la misma forma que ella lo hizo. -Creo Milán que debemos retirarnos- Calixto percibe cierta chispa. -Estoy de acuerdo mi querido Calixto- Milán le guiña un ojo en complicidad. -No olviden llevarse al rey, necesita que lo adulen, si ustedes se van dejara de ser rey- se burla sin disimular. -Pueden irse, me quedare con mi esposa, cuando estamos solos es muy dócil- dijo autoritario. Los jóvenes montaron sus caballos y partieron sumidos en una conversación geográfica del área. -Quiero ir al prado Bravo, dicen que es muy bello- Adara habló primero evitando un incómodo silencio. -También es muy romántico- levanta una ceja la mirarlo, no entiende a que viene el comentario. -Hay romance cuando hay enamorados, si no los hay, se trata de una inspiración para plasmar en un cuadro. – se aleja hacia el caballo n***o de gran pelaje que esta montando. - ¿Quién te asigno ese caballo? -Yo lo elegí- acaricia el animal encantada. -Es un animal muy grande y fuerte, difícil de dominar- refiere preocupado. -Crees que lo elegiría si no puedo montarlo. - responde desafiante. -Sueles aferrarte a los espejismos, - empieza retorico- No me sorprendería si te empecinaras con dominar a Sombra, igual insistes en llamarte reina, gobernar un país y herir a un rey. - ríe en respuesta al comentario. -Heredé un reino, por eso soy reina, lógicamente tengo que gobernarlo y voy a matar a cualquiera que se meta con la soberanía de mi país, tenga el título que tenga, rey de cuento. - se acerca mascullando las palabras. Invade el espacio personal del otro deleitándose con la colonia amanerada del hombre. -Me estas amenazando reina sin reino- se muestra arrogante, mientras inspira el aroma afrutado de la chica. Le cuesta mantener un carácter firme con tanta cercanía. -Te estoy advirtiendo Farid- se retira por su bien. -No te tengo miedo, Adara. - dice más relajado. Le dio las indicaciones para llegar al prado, luego subió al caballo dejándola sola analizando la ruta. -Tomate tu tiempo, te espero al lado del rio, voy a pescar, te guardaré el desayuno querida esposa, no la dejes enfriar. -Si llego primero te daré la oportunidad de desquitarte por la herida que te hice, querido esposo. -De acuerdo- empieza a retirarse cuando la escucha muy cerca. -No me guardes pescado, prefiero frutas del bosque.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD