El descenso de Linette atrajo muchas miradas. El vestido de diseño opaco a otras damas que hacían su entrada en ese momento. Por lo menos nadie más usaba ese color. Delaner le ayudó a bajar dejándola un momento para entregar las llaves del auto al valet. Linette se distrajo con Desiree y Paolo que llegaron justo en ese momento. Su acompañante la observa mientras se hace fotos con sus amigos para la prensa quienes aprovechan para obtener toda la información sobre ella.
-Señor Delaner- alguien lo distrae de su observación. Voltea a ver quién es.
-Disculpe, no la conozco- no le ve micrófono o cámara, descarta que sea reportera.
-Soy la asistente del señor Reed- trata de recordarla sin lograrlo.
- ¿Su nombre es?
-Rania Brisman, le he recibido varias veces- finge recordarla para no hacerla sentir mal, le toma la mano por cortesía.
La chica se le acerca por curiosidad. Al verlo llegar con Linette inmediatamente sintió el impulso de llamar la atención del hombre.
-Perdone mi falta de memoria señorita Brisman, me alegra verla ¿viene con Robert?
-No, con Lorenzo su hijo- se apresura a aclarar para que se lo informe a Linette.
-Lorenzo, amigo, que bueno verte- le saluda al acercarse. Más tarde buscara la forma de abordar el tema del proyecto. De todas formas, es una de las razones de asistir a este evento.
- ¿Has traído a Linette? - lo aborda con seriedad, alejándolo de Rania.
-Es mi acompañante esta noche, pero no me envidies tu acompañante es bella, entiendo que es tu prometida
- ¿Quién dijo que es mi prometida?
-La traes y tiene un anillo gigantesco en el dedo, - Lorenzo le mira elevando una ceja con disgusto- perdón por la confusión. - se disculpa al percibir la incomodidad de su amigo.
-La señorita es una amiga nada más- la señala para aclarar la confusión.
Cruzaron algunas palabras antes de que Linette se acercara inundando el espacio con su olor a rosas. Lorenzo volteo a verla apenas sintió el olor sin saber que se acercaba.
-Christian ¿podemos entrar? - le decepcionó que llamara a Delaner por su nombre de pila y a él ni un saludo.
-Como mi acompañante tienes todos los privilegios- se queda mirando la sonrisa de borrego de su homologo sin ocultar la molestia por tanta confianza.
-Buenas noches Linette- se hace notar alzando la voz.
-¿Qué tal Lorenzo? – contesta corte- ¿Por qué pregunto? si es obvio que estas feliz con el amor de tu vida- eso sonó sarcástico.
-Así es, lástima que el amor de mi vida vino acompañado de otro- el mensaje confunde a Linette.
- ¿No vino contigo Rania? ¿Vino con Javier? - la mira especulativo, con una media sonrisa.
-Ni una cosa ni la otra- decide dejarla con la incógnita.
-Me acabas de decir que vino contigo Lorenzo – Delaner alude.
-No te sorprendas Christian, Lorenzo tiende a olvidar las cosas con facilidad. - enarca las cejas por la implicación del comentario y por la cercanía percibe entre esos dos.
-No tanto como tu querida- le dice al oído sin importarle lo que piense el otro.
-Nos están llamando para una foto- Linette le señala a Delaner para distraer la acción de Lorenzo.
-Puede venir primero señor Reed,- se acerca la organizadora- Traiga a su acompañante- se detiene en seco.
“Ni condenado a muerte me sacaré esa foto con Rania y menos voy a permitir que Linette pose con Delaner”
La pareja nota las dudas de Lorenzo. Se miran y alzan de hombros. Rania no se ve cerca. Delaner se ofrece a salvar el momento.
-La envié a buscar los documentos de tu proyecto, ya está firmado- dice apenado.
-En ese caso voy por ella, cuida de Linette mientras tanto ¿Dónde está la chica? - la sonrisa de Lorenzo sobrepasa la gratitud, aparenta festejar salirse con las suyas.
-En el estacionamiento del piso inferior, - esa ubicación le dará tiempo de hacer lo que ha planeado. “tomate tu tiempo”
-Señor Reed ¿ya está listo? - la chica solicita que ocupe su puesto.
-Por supuesto que lo estoy- avanza hacia la tarima de las fotos empujando sutilmente a Linette- ¿recuerdas lo que te dije el otro día? - se acerca lo suficiente para que solo ella lo escuche
-La verdad es que no.
-Te dije que quiero repetir ese beso- la hace sonreír. Se miran al borde de la sonrisa
-No dijiste nada sobre eso- lo mira con sorpresa. Fijándose en lo elegante que se ve.
-Eso significa, que si lo recuerdas, has mentido y las mentiras se pagan con besos en mi entorno.
- ¿Le exiges besos a las personas que te mienten?
-Solo a algunas- la mira con devoción.
-Es un juego amañado pero interesante, tal vez te lo copie.
-Espero que nadie mienta a tu alrededor.
-Tengo a un gran mentiroso enfrente.
-Estoy dispuesto a pagar.
-No he dicho que esté cobrando. - se quedan viendo de una forma extraña, llena de promesas o anhelos.
-Lindas fotos señores, gracias. - cada momento fue captado por los focos. Los fotógrafos hacían su trabajo mientras los protagonistas posaban con naturalidad y encanto. Contaron su historia.
-Entremos, nuestros acompañantes se van a demorar- ayuda a Linette a bajar cuidándola como a algo delicado. Darle la mano hizo circular la acostumbrada corriente que se desplaza por sus venas vertiginosamente.
-Voy a esperar a Christian, no sé cuáles son nuestros asientos- argumenta nerviosa soltando el agarre de Lorenzo.
-Te sientas conmigo y ya.
-No creo que eso le agrade a tu acompañante- pensar que vino con Rania la irrita.
-He venido solo- la mira a los ojos esperando que le crea.
-Eso no es lo que le dijiste a Christian, estás mintiendo.
La vibra amorosa fluye entre ellos. Se miran con ganas. Si no deja de humedecerse los labios la voy a besar.
-Somos dos mentirosos que deben cumplir una condena, yo no perdono a los infractores- se les hace imposible romper el contacto visual.
-¡Uy sí! el temible Lorenzo Reed, que nunca ha mostrado sus emociones en público- Lamenta haberlo dicho en voz alta- Va a besar a una mujer en un evento tan importante delante de toda la prensa.- se mofa de él.
-Si no lo hago es por ti Linette.
-Deja el juego Lorenzo, tu novia está aquí.
-Ella no es mi novia y nunca lo ha sido- suena sincero.
-Mira, por allá están tus padres- apunta hacia un lugar dentro del sitio.
-Ven conmigo, vamos a saludarlos- la vuelve a tomar de la mano, se siente tan bien llevarla agarrada.
-Mamá, papá – les llama cuando se acercan.
-Buenas noches señores Reed- Linette decide saludar primero.
-Hija cuanto tiempo sin verte- Isabela mira sus manos enlazadas- Que bueno que has vuelto- se abrazan con afecto.
-Señorita Prada, es un placer saludarla- le extiende la mano- Se ve muy bien, he sabido de sus éxitos, la felicito.
-Gracias, tengo seis meses en la ciudad y si me ha ido bien con los negocios.
- ¿seis meses? Soy el último en saberlo- Lorenzo expresa desconcierto.
-Supongo que se debe a que no te relacionas con el mundo exterior, yo la he visto en varias reuniones de negocios. - Robert informa a su hijo con una especie de reclamo.
-Tienes que venir por la casa uno de estos días- La señora Reed hace una franca invitación.
-Claro Isabela, cuando guste.
-Aquí están, no encontré a tu asistente Lorenzo- Delaner se une al grupo algo exhausto por la búsqueda fallida de Rania.
-Seguro se extravió buscando mi coche- recibe un pisotón de Linette que le dice mentiroso con los labios, eso sin que los demás lo noten.
-No vienes con Linette ¿has traído a Carlota? - se sorprende su padre.
-Si nos disculpan. - antes de que Lorenzo respondiera Delaner se lleva a Linette.
Rania se hace ver por los reporteros. En principio la ignoran. Solo una joven se le acerca en busca de algo que hacer.
- ¿con quién viene señorita? - es la pregunta obligada hacia las personas que no son reconocidas como empresarios.
-Estoy acompañando a mi prometido—la joven indica al camarógrafo que se prepare para grabar.
- ¿El señor Reed es su prometido? - asiente levantando la mano izquierda. Los flashes la segaron hasta sentir que alguien la saca del sitio.
-¿Por qué has venido Rania?- un hombre mayor la lleva a un lugar aislado.
-Tengo derecho a salir amorcito y como tú no puedes sacarme me toca buscar con quien- se pone melosa con el hombre.
- ¿Tenías que venir con él? - se refiere a Lorenzo.
- ¿Con quién más podría hacerlo?
-No juegues conmigo- le aprieta el brazo con fuerza.
- ¿Quieres que dejemos de jugar? - le acaricia el rostro adusto- Aprovecha que tu mujer está aquí y dile lo nuestro- Cede a la presión- Será un escándalo mañana, pero en un par de meses a la gente se le olvida y podremos seguir con lo nuestro- habla convencida de que tiene ventajas en la situación actual.
-Es un chiste para ti, ¿verdad? - la suelta bruscamente.
-Tengo tres años siendo la otra, eso se va a acabar. Me voy a casar con Lorenzo Reed, ocupare el lugar de señora y sabrás tu si quieres seguir siendo mi amante- hace un movimiento para dejarlo plantado e irse.
-Me estas provocando, así como te he dado prestigio te puedo destruir- hace que se voltee a darle el frente.
-Inténtalo y tu familia será el hazmerreír de esta fiesta- lo ve respirar agitado por la impotencia.
- ¿Ahora me amenazas?
-Mi amorcito, no quiero pelearme contigo, eres el único al que quiero, ya lo sabes. – vuelve a ser melosa- Lorenzo no me tocaría, aunque sea la única mujer en el mundo, por eso es el mejor candidato para mantener lo nuestro sin levantar sospechas. Tu mujer está más pendiente que antes y temo que lo nuestro se acabe ¿lo entiendes?
-Eres tan considerada, piensas en mi esposa, te sacrificas para no causarle un disgusto que empeore su salud te lo agradezco. - se muestra calmado y comprensivo. Ella siempre sabe cómo conseguir esa reacción.
-Me importas tu cariño- le lanza un beso en el aire ya que no puede dárselo en público.
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- ¿Tienes que bailar tanto con Delaner?
Dos horas después en las que además de hacer negocios, saludar y conocer gente no ha hecho otra cosa que perseguir con la mirada cada movimiento de Linette.
-Soy su pareja ¿con quién voy a bailar?
-Puedes quedarte sentada- no oculta la irritación.
-No me molestes Lorenzo- habla con frustración. Ha visto a Rania pavonearse entre la gente con la mano en el aire “le va a dar un espasmo si no lo baja” hace que todos vean ese anillo horrible ¿A quién le importa su vida?
-Mira a quien tenemos aquí a la quita novios- la invoca con el pensamiento.
-Te reclaman Lorenzo, ponle control a tu novia- trata de irse y Lorenzo lo evita.
-No es mi novia- pone los ojos en blanco.
-Rania, sigues igual que siempre nadie admite lo que tiene contigo- dice con burla.
-Di lo que quieras Linette pero Lorenzo es mío, aléjate de él- Rania intenta alejarla empujándole el hombro. Antes que la tocara Linette la toma por la muñeca como si fuese a admirar la joya, para no atraer miradas.
-Lo siento querida, esta vez no te voy a hacer caso- la ligereza del tono hace reír a Rania- mucho menos porque él dice que no tiene nada contigo- eso si la enfurece. Le acerca la mano a los ojos.
- ¿Y este anillo que te dice, mustia? - se burla.
-Rania, déjanos en paz, vete- Lorenzo habla entre los dientes, pero molesto.
Linette ve la sortija y luego a la chica. Se alza de hombros quitándole importancia. Luego le dice.
- ¿Y este beso, que te dice? –
El gesto de Rania claramente indica que no entiende a que se refiere. El siguiente movimiento de Linette nadie lo esperó.
Agarró a Lorenzo por la solapa acercándolo a mí y volví a besarlo como la noche en la que me entregué a él sin saber quién era, pero deseando que lo fuera. Lo besé con más pasión que la otra noche en el bar. Y él, tan majo, me envuelve en sus brazos y me responde haciéndose cargo de la situación, borrando toda duda de quién es dueña de esos labios, aunque sea por este instante.