Anthony llegó al aeropuerto y comenzó a buscar a Rachel y a los niños en las salas de espera. Apenas los divisó, vio a Ethan y Chloe, quienes, al reconocerlo, soltaron las manos de su madre y corrieron hacia él, sus rostros iluminados por una felicidad que hacía tiempo no veía. —¡Tony! —gritaron al unísono, lanzándose a sus brazos. Anthony se agachó para recibirlos, envolviéndolos en un fuerte abrazo, sintiendo cómo una mezcla de alegría y nostalgia lo llenaba al tenerlos de nuevo cerca. El vínculo con esos niños seguía siendo profundo, más allá de cualquier circunstancia, y en ese momento se dio cuenta de cuánto los había extrañado. Mientras Anthony abrazaba a los pequeños, Rachel se acercó lentamente, observando la escena con una sonrisa amable en los labios. Había algo distinto en su

