Cuando Matteo llegó a la mansión Brown, Katherine se encontraba alistándose para el evento en su habitación, mientras que Michele, quien ya estaba listo se encontraba en su despacho, revisando los por menores de la subasta, lo hacía al teléfono con Isabela, porque a diferencia de Lucian, a él no le gustaba llevar a mujeres a su casa, menos sabiendo que Isabela no era del agrado de su esposa. Michele colgó el teléfono de su despacho cuando Alfred anunció la llegada de Matteo, no sin antes ordenar a Isabela que eso era todo, podía descansar al fin, ya que su presencia no era necesaria en la subasta. Michele jamás solía ir acompañado de nadie en los eventos, sin embargo, esta vez asistiría en compañía de Katherine. Matteo ingresó al despacho de Michele y este tiró su espalda en el respaldo

