Sam había decidido que era el momento perfecto para que Kath, Abbie y Gia se divirtieran un poco. Aunque Kath estaba en la semana 22 de su embarazo, Sam creyó firmemente que un día de chicas les vendría bien. Así que había planeado una salida especial para ellas, con la esperanza de distraerlas de la tristeza que aún persistía tras la aparente muerte de Michele y Matteo. Sam reservó una mesa en uno de los clubes de moda de la ciudad. El lugar tenía una atmósfera acogedora y elegante, con luces tenues y música animada. El club era familiar, lo que haría el ambiente más acogedor para Kath. Kath se estaba preparando con cuidado, eligiendo un vestido que resaltara su belleza aún con su vientre abultado. Abbie y Gia estaban listas para acompañarla, haciendo un esfuerzo para salir, pero emocio

