31 | Señor B La mirada de Lucian se dirigió a Gia; observó cómo la sonrisa coqueta se desvanecía de su rostro y cómo sus ojos celestes se abrían con asombro por su presencia. ¡Era ella! La mujer con la que había tenido sexo en la mansión de Riccardo estaba una vez más frente a él. La mayor sorpresa para Lucian fue descubrir que aquella mujer sensual que le había provocado tal fijación era una Moretti. —Buenas noches —dijo Gia con voz natural, saludando a los presentes mientras ondeaba su cabello azabache, fingiendo que no conocía a Lucian. —Buenas noches —espetó Lucian con tono serio pero con una mirada de intriga que hizo que la piel de Gia se estremeciera. Matteo colocó la mano izquierda en la espalda alta de su hermana y, despidiéndose con un asentimiento, la dirigió hacia una de

