Ya han pasado dos días desde nuestro regreso y por fin pude conseguir el permiso para visitar a mi abuelo, William Davies. —Mami, ¿iremos contigo a visitar al abuelo? —No, Idalia. Tú y tus hermanos se quedarán aquí con Nani mientras mami va y lo visita. —¿Y por qué no podemos ir? —Indra, sé un buen niño. Mami debe ir primero sola, hay cosas de las que el abuelo y yo debemos hablar antes de que los conozca a ustedes. Ígor, como todo hermano mayor, pone el orden al ver que sus hermanos comienzan a descontrolarse. —Mami ya ha dicho que podremos conocer al abuelo después, dejen de comportarse como unos bebés. Quería reírme por su comentario, pero no quería que él se sintiera mal por eso y más al saber que sus hermanos lo obedecen mucho. Ellos aceptan quedarse y ayudar a Nani con las cos

