-ten cuidado con lo que dices, recuerda que en comparación con tu tío yo podría hacerte parecer lo que sufriste una y otra y otra vez- mi aliento se atascó en mi garganta. -no lo harías - murmuré retorciéndome. -no me conoces...- siseo- yo soy el monstruo de la peor de tus pesadillas, giro y se alejó cerrando la puerta detrás de él. Me deje caer temblando, me había sentido segura cuando había pronunciado aquella afirmación la pregunta era ... ¿Por qué? Habían pasado días desde que había llegado a aquel lugar frente a la playa, no sabía que día era y tampoco sabía dónde estaba, lo que era peor Luc no se había alimentado de mi aun y eso me ponía de los nervios, aspire el suave olor de la brisa del mar impactando en mi rostro, Luc no me dejaba salir. Naria me traía ropa para cambiarme y s

