—Demian… Demian. Qué rico tenerte en mi casa, si no es por esta situación jamás te volvería a ver. —He estado muy ocupado Kimy. —Sí, si ya se… esposa e hijas. Quién lo diría que tendrías familia. Ella le sonríe mientras enciende un cigarrillo —La familia siempre trae problemas. Culmina por decir —No lo veo así. Más bien es algo positivo para mí. —¡Ya! La morena observa a Ronal que se está sirviendo un trago—¿A qué te dedicas? El chico se da cuenta que le preguntan a él. —Administro un bar. —¿Un bar, eh? Me gustan los bares. Sonríe. —¡Supongo! Se encoge de hombros. —Kimy, necesito que me hables del Chef. —¡Oh Demian! Qué aburrido eres. La morena hace un mohín. Kimy era una persona difícil de llevar, solo le gustaba jugar… y eso colmaba la poca paciencia que le quedaba a Demian,

