—Lista Bill. ¿Llevas suficiente combustible para regresar? —Si mi señora, como me lo pidió. —Bien, entonces andando. —El señor Morgan… él… —Como te dije, este viaje es personal Bill. Trabajas para mí ¿Algún problema con eso? Aurora pregunto sacando el arma que Demian le había obsequiado, escondiéndola en la parte de atrás de su espalda. —No mi señora… ninguno. —¡Excelente! Ella sonríe mientras saca la pequeña arma miniatura que tomó del cuarto de juego de Daniels. Está la guardo en su bota—¡Vayámonos! —Claro señora, en un minuto salimos. El señor regordete subió los bolsos de Aurora… para luego adentrase en el avión. Aurora miro hacia todos lados. Se había asegurado de que no la siguiera nadie, y esperaba que aquel viaje no terminará en un grave error. Se subió a la avioneta, seg

