El día paso rápido, mientras Aurora dormía como tronco todo el día Amanda atendía a las niñas y un bebé. Se preocupó por los bebes que llevaba en su interior, hacía mucho que no se chequeaba y eso le angustiaba mucho. De momento no sentía ningún dolor, pero eso no quería decir que fuese bueno. Al día siguiente… Daniels no tuvo más remedio que permanece toda la noche acompañando a un Demian de mal genio. Pero al fin, al salir el sol el chico ayudaba a su amigo a ponerse algo de ropa más decente. Disponiéndose a abandonar ese hospital sin el permiso del médico. —¿A dónde iremos primero? Pregunta el rubio. —A casa de Kimy, estaremos allí dos días. Luego regresamos a Oregón. —¿Acaso quieres…? —Sí, eso mismo. Lo mira y sonríe. —Bueno… el rubio se encoge de hombros. Al salir del hospital

