—Necesito arriesgarme y salir de aquí. —¡Muy bien! Te ayudaré. —Gracias. A media mañana Amanda se asomó en la habitación donde se encontraban los niños, aún dormían tranquilos. Incluso al pobre de Reece… sintió pena, su madre había muerto y su padre era un loco desquiciado. Devolvió sus pasos a la sala y le extraño mucho que la casa estuviera en calma. Miro por una ventana, la calle estaba tan solitaria ¿Sería normal en esa isla? De pronto la puerta de la entrada se abrió estrepitosamente dándole un susto de muerte a Amanda quien sacó la única arma que le quedaba con municiones, disparó a quien entraba bruscamente a la casa. El tipo cayó al suelo sin vida, ella no entendía que estaba pasando pero ver a un hombre extraño muerto en la entrada no indicaba nada bueno… en cuanto iba a corre

