Negocios placenteros

1065 Words
Teo Tuolse compró una casa grande y puso un negocio propio con el dinero que le dio su hermano Rubén, nadie preguntó porque se fue, por que dejó la idea de que lo hacía por su sobrina y al engañador Teo lo engañó -- Fue a Midas al que le vendió su casa y su tierra, tierra que un día su padre ganó con mucho esfuerzo, pero en la que ya no podían seguir y además era hora de usar el dinero que pago con su vida su hermano Rubén. Y tal como lo prometió le construyó un hermoso cuarto a su sobrina para que pasara sus vacaciones con ellos en su casa. Todos sus cumpleaños estuvieron al calor de la famila de su tío Teo, hasta que la señorita fue nominada por segunda vez como la mejor estudiante en todo el internado, el premio a la mejor estudiante lo daría un hombre multimillonario que era el inversor más grande de toda esa escuela de señoritas. Un hombre grande que recién había enviudado. Una cena esperaba a Sol en la que ella y dos señoritas más conocerian al señor Harry Lorutto. Sol había oído hablar mucho de él y estando por cumplir sus dieciocho años y sabiendose muy bella se propuso algo en su corazón esa noche. Sus compañeras lucían hermosas pero Sol decidió lucir mejor que ellas y siendo más astuta supo ganarse la simpatía del inversor. -- Sol, ¿ya has pensado donde celebrarás tu mayoría de edad? -- O debería preguntar ¿con quién? -- Ella sonriendo cruzó su pierna y su lindo vestido dejó caer una parte de él dejando ver su bien torneado muslo ante la mirada de Harry -- Éste sonrió y dijo: Tal vez te gustaría conocer Nápoles o Venecia o quizá algún hermoso lugar en Asia -- ¡Yo puedo llevarte! -- La conversación que para ese entonces era solo entre ellos dos se volvió una pregunta en el aire que dejaba un plan entre comillas que estando de acuerdo sólo ellos ejecutarian. -- Un balcón, champán -- Suave... -- ¡Prefiero su Yate! -- Dijo Sol causando que el hombre se acomodara en la silla y después de entender que la muchacha había entendido a la perfección sus intenciones y lo había aceptado dijo bajito: ¡No te arrepentirás! -- ¡Ni usted tampoco! -- Dijo Sol insinuante Aquel hombre por poco y se la come de un bocado cuando Sol se levantó y le dejó ver toda su figura mientras movía sus caderas caminando hacía dónde estaban sus compañeras. Para confirmar el propósito y el plan Harry le pidió a Sol que le mostrara su fotografía en el muro de las alumnas que cada año eran premiadas. Sol era la única que tres veces había recibido ese honor y ésta vez por dos años consecutivos. Una vez caminaban hacía allí el hombre la tomó de su brazo sin que eso la intimidara y entre un pasillo y la pared de reconocimiento la besó y sabiendose recibido puso el peso de todo su cuerpo contra Sol y tampoco la incómodo. Sorprendido se pasó un poco más y un poco más, hasta que fue él el que dijo: ¡Ya no más o lo notarán todos! Y con su aliento entrecortado se separó de Sol y le dijo al oído: ¡Me encanta lo que probé! ¡Quiero ir por todo! -- ¡Solo espera el viaje y te lo daré! -- Volviéndose rápidamente Sol dejó sentir sobre Harry sus bellas caderas y éste al sentirlas exclamó: ¡Si pudieramos hoy! -- ¿Por que no? -- ¡Inventate una excusa! Y yo te daré lo que me pidas -- Esas palabras dejaron a Harry con deseos que se desbordaban por la muchacha. Era cuestión de pensar y entre ideas que iban y venían mientras veía alejarse a Sol, se le ocurrió una que puso en acción. Todas fueron invitadas a su mansión para regalarles unos pendientes a cada una incluyendo a su directora. Algo que por supuesto agradecieron y llendose a sus habitaciones tomaron lo necesario y se dispusieron a irse en la limocina del señor Lorutto. Una vez en su casa el mayordomo ya tenía en su poder las cuatro cajitas con los pendientes -- Todas las mujeres estaban fascinadas con el regalo, menos Sol -- Ella tenía un objetivo mayor y había venido por él. Fueron puestas en habitaciones con flores y bocadillos deslumbrando a las muchachas y a la directora que fueron llevadas primero, mientras que a Sol él se la llevo a su habitación. Una vez dentro aquel hombre pensó por la forma en como besaba Sol, que ella era experta en lo que hacía y sin medirse desató sus deseos en el cuerpo de la muchacha. Sol lo volvía loco mientras Harry repetía su nombre sin detenerse hasta que se dio cuenta que Sol era virgen y quiso detenerse pero ella no lo permitió y de una estocada lo hizo entrar causando que Harry sintiera un placer inimaginable hasta ahora con una mujer y después de derramarse en sus adentros y de comersela a besos le dijo: ¡Linda ahora me perteneces! -- ¡Y tú a mí! -- Dijo muy segura Sol -- Un hombre como Harry Lorutto que había sido hombre de una sola mujer y que después de enviudar se evocó en hacer obras de bien social en nombre de su esposa era para Sol el hombre indicado para convertirse en su respaldo económico y en su aliado indirecto para cumplir con su propósito de arruinar a Midas. Para Harry la preciosa muchacha lo había puesto de rodillas y estaba más que encantado con lo que había vivido entre las sábanas con ella. Pero Sol necesitaba más que una vez para ganarse el favor de aquel hombre y a la mañana siguiente cuándo el sol apenas despuntaba una jovencita tenía al señor Lorutto en una tina tibia rendido ante el sabor dulce y caliente de la bella e intensa Sol. -- ¡Tienes que vivir conmigo! -- Cuando te gradues en un par de semanas te ofrecere un trabajo a mi lado e irás y vendrás en mis viajes de negocios y aprenderás de mí, a ser una mujer grande y exitosa y como compensación belleza, te pido que me hagas tan feliz como lo has hecho ahora.
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