Ese día Jay salió de casa y ni siquiera supe a dónde se dirigió. De hecho, no me buscó a mí. Después de que me escabullí para salir de la habitación de Jace dejándoles un tiempo a solas de padre a hijo me fui a chequear a Jared quien estaba jugando en su cuna con los juguetes que habían ahí dentro. No pude evitar una sonrisa en cuanto me vio balbuceó 《mami》 tendiéndome los brazos y enseguida lo cargué. No sé cuanto tiempo pasé con Jared leyéndole cuentos hasta que volvió a quedarse dormido y con un suave beso en su cabecita poblada por rizos castaño claro me despedí de él para ir a mi propia habitación donde pensé que ya estaría Jay. No fue así. Con mis ojos lo busqué por todo el lugar pero nada me delató de su presencia. Incluso fui al cuarto del baño para ver si se encontraba ahí

