Livna
-Por favor Señora Margarita , le prometo que están a nada de aceptarme el puesto de trabajo- le digo a la tercera arrendataria que trato de conseguir para tener donde vivir
-Su hija es de mi edad, verdad? – la miro poniendo carita de perro moribundo
-Si mi hija tiene 24 años, pero sabes que primero debe haber un pago adelantado y la garantía de dónde vas a vivir, esta es una buena zona. solo hay que tener cuidado pasada la medianoche de que no te asalten, el minidepartamento es muy pequeño pero esta recién renovado, ya te baje el alquiler, no puedo dejarte entrar sin nada que garantice que me vas apagar- responde la señora con un poco de pena en lo que me responde
- Mire yo se que no es el caso, pero piense en su hija, piense en que en algún lugar hay una madre como usted que no puede estar al pendiente de ella, de verdad le gustaría que alguien no le heche la mano?- trato de convencer a la señora, temiendo que casi ya no me queda dinero para ir a pagar un lugar barato donde ir dormir una noche mas
- Esta bien- responde, La alegría no cabe que termino abrazando al perro que estaba justo entre la señora Margarita y yo.
-Gracias de verdad le agradezco, le prometo que no le voy a fallar, en cuanto tenga el dinero le juro que vendré a golpearle la puerta y le daré hasta algo extra- le respondo soltando al perro y tomando las llaves que me entrega.
…
Y bien luego de esto que sigue? Me pregunto a mi misma, viendo el lugar completamente vacío.
Descuelgo la maleta que tenia en mi espalda y empiezo a sacar la ropa que tenía guardada en ella, abro los cajones del closet y guardo con mucho entusiasmo una a una mis prendas, al final acomode todo en todo el espacio disponible, notándose aun que todo está vacío, me rio por mis adentros viendo mi situación.
Por ultimo saco mi pijama y junto con ella sale mi monedero abierto cayendo todas las monedas esparcidas por el piso, me agacho a recoger y cuando me voy a parar siento algo húmedo en mi cuello, intento parame y una mano logra sostenerme, ya que por el susto casi me voy para atrás.
-Discúlpanos por asustarte- me dice la hija de la señora Margarita, a la par que el perro se acerca para que le de mimos
-Pensamos que ya te habías ido, como todo está vacío no pensé que te fueras a quedar- contesta a lo que mi corazón empieza a regularse.
- Si, me tenía que quedar, estoy en una situación un poco complicada y no tengo a donde ir, estoy empezando desde cero, pero no te preocupes que ya hable con tu mamá y aunque ahora mismo no tenga nada les prometo que les voy a pagar-
-No te preocupes, te entiendo no quería molestarte solo venia a recoger algunas cosas que deje en la cocina-
- Adelante no he tocado nada- le respondo caminando pocos pasos a la cocina
-Sabes?, la mini nevera ni el microondas lo voy a utilizar así que mejor te los presto- contesta comprendiendo más mi situación.
Muchas gracias mi nombre es Livna y si quieres podemos ser amigas- le respondo agradecida
-Mi nombre es Roxy y el perro se llama cereza- responde tratando de espantar al perro
- y claro que me gustaría se tu amiga-