Livna
-Sergio muchas gracias por la ayuda te prometo que el lunes llego a la oficina muy puntual- le respondo a mi amigo por el celular.
-Si no te preocupes yo conozco el lugar- habla y habla como loro de lo mismo y lo mismo peor que mi madre.
-Gracias mil besos, mil besos , chau- termino la llamada a lo que viene Roxy entrando
- Mira esto es todo lo que encontré, ojalá y pudiera prestarte algo de tu talla- me contesta mirando su cuerpo y luego el mío.
- No me mires de esa manera- me acerco a ella
-Eres igual de hermosa aun que tengas unos kilitos de más, no te acomplejes por tu peso, mira que si cambias tu estilo de vida y haces ejercicio con el tiempo estoy segura que tendrás un cuerpo incluso mejor que el mío- le sonrió tomado la ropa de sus manos
-Gracias, pero sabias que esta barriga va hacer muy difícil de quitar- señala su abdomen mientras me señala la cantidad de exceso.
-No te preocupes yo voy a ser tu entrenadora personal, pero esto no lo hacemos por lograr el cuerpo perfecto, sácate eso de la mente, por que un cuerpo ideal o de Barbie no existe, te voy a hostigar para que me acompañes en el entrenamiento por el bienestar físico y sobre todo por nuestra salud- me rio porque ya parezco mi personal trainer, Hay¡ Supiro nostálgica, porque se que voy a extrañar a David
- Si tu lo dices- responde con pocas ganas
-Que tal me queda? - le digo dándome la vuelta como modelo de pasarela
- Te queda horrible, me responde riéndose a la par que me coloca una peluca horrible en la cabeza y yo tomo mis lentes con filtro de luz azul.
…
-Señorita Brown-llama la secretaria y me pongo de pie de inmediato
- Usted es Livna?- pregunta mientras me escanea de pies a cabeza
-Si asiento con la cabeza- mientras despectivamente me mira y luego mira a las demás personas que esperan por la entrevista
-Entonces efectivamente es tu turno, a la segunda oficina que esta a la izquierda- me señala al pasillo
Camino y doy golpecitos a la puerta, mientras aplano las arrugas inexistentes de mi ropa
- Adelante- me indican del otro lado mientras agarro la manija de la puerta e ingreso
- Buenos días respondo con una sonrisa de oreja a oreja- a lo que la persona sentada se queda analizando mi aspecto
- Livna? - Arquea una ceja mientras se ríe a carcajadas
- ¿Porque estas vestida así? – me pregunta mientras se acerca a darme un abrazo
- Una larga historia- le respondo entre risas
- Bueno señorita, mi sobrino te recomendó, aunque no hacía falta –
- No dudo de mis capacidades- le respondo bromeando un poco
- Sergio me ha tenido cansado con el recordatorio de tu cita, que tuve que venir personalmente-
- Lo sé, de verdad que Sergio a veces es muy hostigoso- sonrió un poco recordando a mi mejor amigo
- Pero no hacia falta que vengas personalmente- le respondo sentándome
- Bien señorita ya que no tenía pensado que mi hijo se quedaría sin secretaria, te voy a contratar para ese puesto, estas de acuerdo?- me mira haciendo su característico gesto.
La verdad que Benjamín en muy Guapo, mi mejor amigo siempre comentaba que sus amigas esperaban que las acepte como su sugar Daddy.
- Muchas gracias Benjamín –
- No te preocupes, Sergio no me quiso contar mucho pero estoy seguro que algún día nos tomaremos un café para hablar de eso- responde haciendo sentirme cómoda.
Camino a la salida revisando mis r************* para tomar el ascensor y poder irme, escucho el típico sonido de las puertas abrirse e ingreso al elevador
Unas carpetas caen sobre mí, muchas hojas y mi celular salen volando
-Así que tu eres la rarita que acaban de poner en mi puesto- me señala la loca, mientras internamente trato de controlarme para no pensar que lo que acaba de pasar lo hizo de adrede