livna
Tiene la miranda tan intensa que pareciera que el ogro que vive encerrado en las profundidades de su ser tiene mucha hambre y quiere salir a comer>
Me siento su presa, y en este momento es el lobo feroz de mi cuento encantado al que gustosamente me entregaría como sacrificio
me sigue reprochando mi mente
Estoy tan pegada a su pecho que siento su respiración, percibo su perfume varonil, mis hormonas están locas y me repito una y otra vez que deje de estar soñado, que todo lo que siento es solo atracción y una muy grave atracción que mi respiración se agita y el corazón quiere salir volando a su encuentro
Es mi sapo encantado que ha venido a transformarme en su princesa, al fin dejare de usar harapos y me vestiré como toda una doncella.
Si para ser reina tengo que besar a diario a este ogro no me voy a quejar sabiendo lo mucho que lo estoy disfrutando en este momento, siento que no necesito nada en este mundo que poder recibir de estos besos a diario.
Inesperadamente se aleja separando nuestros labios y es ahí que me doy cuenta de que mi mente sigue divagando cosas absurdas, me quiero quejar, pero siento como deposita un suave y confortable beso sobre mi frente,lo siento tan cerca que quiero que este momento se extienda un poquito más, pienso muchas cosas y mi estúpida mente solo quiere ser feliz y disfrutar del momento.
-Liv amiga, sigues aquí- escucho la voz de Romí que se acerca desde el corredor
Me separo tan rápido como puedo, que se engancha mi peluca en su estúpido Rolex y el maldito tiene una sonrisa de oreja a oreja mientras levanta mi dulce cabellera para que no la pueda alcanzar
-Así que no te gusta jugar el mismo juego ¡eh! - responde revoloteando mi cabello real
-si me vas a besar, asegúrate que sea en el lugar correcto- contesta señalando sus labios
-Dime Liv porque haces todo este espectáculo- contesta de la nada lanzando mi peluca a nose donde y yo estoy que no me la puedo creer
-Vine a traerte ropa para que te puedas ir a cambiar- dice mientras me saluda Romi con un abrazo entregándome la bolsa
-Buenas noches Jefe- saluda al monstro de mis pesadillas
-Liv me alegro de que quieras verte más bonita- contesta sentándose en mi asiento
-Y- responde el centauro
-Y que con eso- le contesto
-Y que espera para darse prisa- que ya voy tarde
Los dos se regresan a mirar y yo no se ni que decir.
-QUE? .... este..... he... no puedo, creo que me falto terminar algo, además esos documentos son importantes, olvide lo que le dije hace un momento, termino de trabajar y bajo, además no pensara que lo voy a hacer llegar tarde, me costó mucho arreglar su itinerario como para que se dé el lujo echarlo a perder- respondo con lo primero que mis labios logran articular
-Pensé que ya había terminado todo su trabajo, no veo la necesidad de mentir, estoy revisando su correo y parece que envió todo- responde mirando su celular
-Así que señorita quiere ser mi acompañante esta noche? - pregunta en su tono burlón
-Gracias por la oferta pero yo que recuerde tiene una mujer que se cree su novia, porque no dice que lo acompañe- le contesto burlándome de la misma manera
- O no sé, no tiene alguna amiguita que lo acompañe? , o pensándolo mejor porque no se lleva a Romina- le respondo mientras observo que Romina me mira mal
-¿Como dice ella es la única que lo cree, acaso piensa que si tuviera alguien la estaría invitando a usted, vamos que su caballero la espera? - lo dice graciosamente que hasta me parece un poco encantador la manera que enarca la ceja
-Claro señor, pero no cualquiera puede estar a su altura- le sonrió
- Esta cenicienta aún tiene que cambiarse y debo atender un asunto personal así que lo veo luego- respondo señalando con la vista a mi amiga
-Claro no olvides que este asunto no termina aquí- responde entre dientes mientras camina a la salida
-Si me dejas opinar no te quedaría nada mal un vestido que vaya acorde a la ocasión, iré a dar el discurso no bajes después de medianoche espero que tu hada madrina- señala con la vista a Romina
- Haga muy bien su trabajo, aunque no lo necesitas de todas maneras, nos vemos señorita Romina- Sus ojos me escanearon de pies a cabeza y sin esperar respuesta de mi acompañante se marchó.