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Bien ahora que se supone que haga, primero esta lo de mi jefe príncipe desencantador, si bien disfrute de su beso es algo que no se debe repetir, tiene que arreglar sus asuntos con su no novia.
He escuchado conversaciones suficientes como para saber que él no tiene pareja aunque todos los demás si lo crean, Aurora es otro asunto que debo solucionar y bien desde la posición que me encuentro no creería que se llegue a fijar en mí, al menos no para algo serio, me lo dijo hasta Ester , lo del beso se lo dejo pasar porque también quería, pero ya es hora que deje estar soñando y todo este asunto se termine saliendo de las manos, el primer beso yo si quería porque desde la primera ves que lo vi me gusto físicamente, quien no se sentiría atraído por un tipo como él, pero bueno yo siempre idealizo o monto una película, lo pienso, pero de ahí a que se haga realidad es una probabilidad de 1 en 1 millón , uno aprovecha oportunidades y en el primer beso eso fue lo que hice, aunque no lo recuerdo bien porque estaba ebria
El segundo beso si me lo guardo en el puesto numero uno de todos los besos de sapos desencantados del sur oeste de mi memoria, y bueno ya es hora de que pase de personaje principal a un extra, que tienen pocas menciones, ¿cómo lo voy a hacer?, no tengo idea porque me vuelvo tonta cada ves que me mira con esos ojos que me hacen verlo como príncipe encantador.
En segundo lugar, está el asunto de Adrián, no quiero que me encuentre, no antes de que se cumpla un año de la cláusula del abuelo en la que estipula que recibiré autoría total y legitima de todos mis bienes luego de haber transcurrido un año a partir de su muerte y pueda recuperar mi herencia o bueno aclarar todo el asunto del testamento y saber quien quiso atentar en contra de mi vida y el porque estoy obligada a huir, sospechoso numero uno Adrián y el hecho de que siempre me ha odiado y ha tratado en lo posible de hacerme la vida de cuadritos.
En tercer lugar está el asunto de mi apariencia, no planeaba nada tan descabellado como esto, pero las cosas se fueron dando, Roxy me ayudo con su ropa cuando no tenía nada que ponerme, luego al darle tanta vuelta al asunto y estar tan lejos de mi casa, pienso que nadie más querría hacerme daño, pero a mi que me gusta andar haciendo bromas y me pareció divertido tener que vestirme así y juzgar la reacción de la gente, es lo que más disfruto, aunque es un gran cambio y extraño mis prendas de diseñador.
Me encanta la moda y todo lo relacionado con alta costura, mi marca *Constantine* tanto sacrificio que me costó sacarla adelante y nada se hubiera logrado sin el apoyo de mi nono, mi abuelo que es a la persona que más extraño y no podre volver a ver jamás, es algo que tengo que renunciar hasta que se cumpla un año y te prometo abuelito que iré a visitarte y llevare los habanos que más te gustaban porque tú siempre odiaste las flores.
Romina termina de zafar mis trenzas y me pregunta que si tengo algo que ver con el jefe
-No es nada de lo que estas pensado, solo es una más de las bromitas pesadas que tenemos entre él y yo- contesto sujetando el cepillo del cabello
-Amiga el ambiente estaba intenso y no te hagas que todas en la empresa morimos por tener a un hombre como él – dice Romina agarrando un mechón de cabello para pasarlo por la plancha de pelo.
-Yo una ves te dije que alguien tiene que odiarte tanto como para que tengan que hacerte ese tipo de bromitas, pero con lo que he visto últimamente entre los dos, parece que ustedes lo disfrutan más de lo que quieren admitir, ya veo que al señor Alexander se le paso el enojo contigo- responde acomodándome el cabello
-Yo no tenia la culpa, tu lo sabes muy bien y por suerte un buen amigo cercano interfirió en el asunto, aunque ya era cosa de el creerme o no y a mi puesto de trabajo no pensaba renunciar- contesto recogiendo mis cosas
-Ya veo que se llevan muy bien, pero ten cuidado de Aurora que esa mujer vive derretida por el jefe y ya la vi en el salón, te estaba buscando y no tiene buenas intenciones contigo- dice cerrando el bolso
-Gracias Romy y no te preocupes por ellas que se perfectamente como son- digo colocándome los zapatos
.-El vestido esta hermoso- le digo animada olvidándome un momento que no tengo dinero para el taxi de regreso a mi casa y que hubiera sido mejor ya haberme ido a tomar el transporte público.
-De nada amiga, tú luces al vestido y no al revés, vamos que no querrás llegar después de la media noche-me dice a lo que sonrió por seguirnos el cuento
-Porque no me terminas de contar el motivo por el que te vistes diferente?- dice a lo que me miro al espejo y una vez más, vuelvo a ver a mi verdadera yo.