Livna
Que se supone que debo hacer?, no creo que sea bueno pelearme en casi mi primer día de trabajo, inhalo y exhalo mentalmente tratando de que mis impulsos no me hagan reaccionar de otra manera
No .. no puedo, Meneo la cabeza, alejando los malos pensamientos
-Mírame zarrapastrosa, ni tu ni nadie me va a quitar el lugar en presidencia- me dice al momento que alcanzo a levantar el móvil
-Tú - me señala furiosamente tratando de tocarme
Levanto mi mano sobre el lugar al que intenta llegar justo antes de que haga mucha presión con su mega uña de Rosalia, la muy perra es mala pero se debe admitir que tiene bonita la manicura, siento dolor en la palma de mi mano, el ascensor sigue en movimiento a lo que estoy apoyada sobre la puerta del mismo
Llego a mi límite de tolerancia, intento pararme bien para hacerle frente, ya está, me digo a mí misma, no pude resistir más
La sujeto de la misma mano que pretendía hacerme daño, estoy muy enojada que me impulso lo suficiente para aparentar ser muchísimo mas alta que ella, el típico sonido del elevador abriéndose llega al instante que no logro despegarme completamente del mismo, lo que acto seguido lo que planeaba hacer frente me voy para atrás.
Siento poco dolor en la espalda, mis pompas lograron resistir casi todo el peso que Afortunadamente me cause mínimo daño
-Así que es ella- habla una nueva voz de perra en acción a la que colocaremos número dos
La perra número uno se sigue burlando de mí, a lo que asiente a carcajadas
-Mírala- me señala la perra numero dos
-Acaso crees que alguien siquiera se va a fijar en ella?- me lanza por tercera vez en el día una mirada despectiva sin dejar de exagerar en sus gestos
amiga vete a la junta yo tendré una linda conversación con espanta hombres- le responde a la perra numero 1
Me pongo de pie sobando mi espalada en el lugar que aun siento un poco de molestia, el elevador se cierra Afortunadamente desapareciendo a la perra numero uno
Sorpresivamente siento un jalón en mi ropa
inmediatamente me hace reaccionar apoyándola contra la pared
-Mira la verdad no te conozco, pero en vista que me está cansando tu actitud, te voy a dejar algo muy en claro- le contesto tratando de mantener la calma
-A este mujeron que ves aquí- me señalo con la vista
- jamás en tu vida le vuelves a llamar espanta Hombres, a partir de ahora me llamas espanta perras, que eso es lo que voy a ser si me sigues molestando- la suelto alistándome para poder irme
-A la que le debes respeto es a mi igualada- responde pegándome reverenda cachetada
Lo que sentía era más que rabia, ya la odiaba y ni sabía quien era, estaba lista para responderle de la misma manera, la sujete del cabello, le devolví la cachetada y todavía quería desquitarme todo lo que me hizo la perra número uno.
Inesperadamente nos separan, respiro agitadamente tratando de no desgreñar a mi enemiga numero dos, acomodo brevemente mi ropa tratando de estar presentable para irme, camino rápido queriendo huir de más problemas, solo escucho una voz gruesa y la voz de perra numero 2 interpretando el papel de víctima.