22

1130 Words

A la mañana siguiente la sorpresa de descubrirse juntos había sido tan grata como temeraria. Pato había sido el primero en despertar, con la sensación de haber sido atropellado por un camión de 18 ruedas, todo su cuerpo le pedía clemencia. Había abierto los ojos con cuidado, como si necesitara adaptarse a la claridad y al notar aquel cabello debajo de su brazo su primera reacción había sido la de sonreir. Era ella, no lo había soñado. May dormía con una calma tan contrastante con el desenfreno de la noche anterior que casi le roba una carcajada. Era inevitable recordarla sobre su cuerpo, moviéndose con su cabeza hacia atrás, cabalgando con sus ojos cerrados y sus manos presionando su abdomen para ganar velocidad. -Si estoy muy despeinada no me mires.- oyó que le decía para sacarlo de s

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD