21

1091 Words

May había vuelto a dormir con él. Había sido tan maravilloso, como lo recordaba, pero mejor aún había sido despertar abrazada a él. Luego de aquella clase de guitarra improvisada, la caminata hasta su casa se llenó de palabras. Le había agradecido su gesto, se habían vuelto a reir de la desafinada voz de ella y habían reconocido que la sonrisa de aquel niño les había llegado al corazón. May le pidió que no dejara de enseñarle y al ver sus ojos suplicantes, Pato no se había logrado negar. La sensación de volver a tener aquel instrumento en sus manos había sido abrumadora y tranquilizante a la vez, el momento no habría podido ser mejor, frente a los ojos curiosos de un pequeño que solo deseaba reconectar con el recuerdo de un padre que ya no estaba, no había tenido excusas para sentiment

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD