Capitulo 2

1794 Words
Esperé mientras ella retorcía sus manos una sobre la otra. Continuó poco a poco: - Yo mmmm mis gastos son mmmm yo soy la que tiene que mmmm Como veía que ella con los nervios no conseguía decir lo que quería, empecé a aventurar cosas: - A ver, Cris, esto va de dinero ¿No? - No mmmm sí, bueno, sí - ¿Y? - Es que mi familia no… no me ayuda económicamente y… Entonces lo vi claro, sus padres estarían en paro o algo así y no le daban dinero. Asentí esperando. Ella volvió a inspirar profundamente: - Ahora mismo, para pagarme la casa, que estoy de alquiler con otras estudiantes, yo mmm trabajo en varias cosas - ¿Cómo? - Por las noches en una hamburguesería y también doy algunas clases, y los fines de semana en un bar y… - Ah - Y ahora me he mudado a otra casa donde solo hay una chica conmigo, y los gastos mmmm bueno, no los he calculado bien y… mmmm - Entiendo - La cosa es mmmmmm es que he pensado en mmmmm me han ofrecido trabajar también en el turno de almuerzos en la hamburguesería y mmmm - Y no podrías estar aquí - No, eso no, podría pero no todo el día como ahora Las prácticas eran de 5 horas diarias pero tanto Héctor como Cristina me habían pedido hacer 8 horas y terminar antes las prácticas. Con esas 8 horas, les quedaba solo un mes de prácticas. Asentí y dije: - Y quieres echar 5 horas - Sí, bueno, no… es que tengo que estar en la hamburguesería antes de las 13:00 y para eso, como no tengo coche, tengo que salir de aquí antes y… - Ajá - Yo… me preguntaba si tú… bueno, mmmmm si podría ser que… - Sí, no hay problema, solo que se te alargarán las prácticas - Ya, lo sé, pero es que necesito ese dinero - Claro - He pensado otra cosa mmmmm - ¿Qué? - Yo mmmm Aunque Cris se había tranquilizado un poco, de nuevo le volvieron los nervios y vi que se removía en el asiento. Dijo: - Yo mmm bueno, dijiste, quiero decir, cuando empezamos las prácticas mmmm - ¿Qué? - Tú dijiste que mmmm que si mmmm que si nosotros mmmm - Os dije que si trabajabais bien, quizás os podríamos contratar ¿Es eso? - Sí, eso y mmmm Vi que estaba a punto de levantarse de lo nerviosa que estaba. Le sonreí y dije: - Y te preguntas si estamos contentos con vosotros ¿No? Ella asintió rápidamente. Me quedé mirándola pensando en las coincidencias de la vida, ella tan apurada por algo que había decidido el fin de semana y pensaba contárselo esa misma mañana. Entonces me di cuenta que ella me miraba con los ojos muy abiertos, casi a punto de echarse a llorar, había tomado mi silencio como algo negativo. Le sonreí y dije: - Perdona, me he puesto a pensar en las coincidencias de la vida, perdona, perdona Ahora me miraba con sorpresa y sin entenderme. Le dije: - ¿Puedes decirle a Héctor que venga? - ¿Héctor? ¿Para qué? - Para contaros… - No, Héctor no sabe nada de mi situación y no… me da vergüenza que… - Tranquila, no vamos a hablar de eso - Pero, y mi… Le hice un gesto de tranquilidad y llamé a Héctor, que sorprendido se levantó y vino a mi despacho. Le indiqué que se sentara en la silla al lado de Cristina y él, al mirarla, se sorprendió al ver su cara, y me miró alarmado. Les dije: - Ayer estuve revisando vuestros contratos de prácticas Ellos se miraron y luego me miraron nerviosos. Les dije: - Hay varias clausulas que permiten finalizar las prácticas antes de tiempo Cristina abrió mucho los ojos y dijo: - Pero ¿Nos… nos vas a echar? Héctor totalmente sorprendido por todo solo dijo: - ¿Qué… qué ha pasado? Sonreí y dije: - Esperad, no saquéis conclusiones… la cuestión no va por ahí Busqué entre mis papeles y encontré una carpeta. De ella saqué dos bloques de papeles. Los revisé y le alargué uno a Cristina y otro a Héctor mientras decía: - La semana pasada estuvimos hablando Silvia y yo sobre vosotros Los dos me miraban expectantes, sin haberse fijado aún en los papeles que les acaba de dar. Seguí: - Y ambos estamos de acuerdo que vuestra disposición y actitud es muy buena, os faltan conocimientos pero eso es lo normal, lo importante es que sabéis escuchar, sabéis preguntar y sabéis investigar, no habéis sido una carga para nosotros como pensamos inicialmente que ocurriría con cualquier persona en prácticas. Tenéis mucho que aprender pero os vemos con ganas y predispuestos ¿Nos equivocamos? Los dos me miraban sin decir nada hasta que Cristina asintió lentamente. Continué: - Así que tenemos una propuesta, un contrato indefinido con nosotros, a tiempo completo desde el momento que firméis esos papeles Entonces los dos miraron los papeles. Héctor sonrió pero Cris solo los miraba, con la boca abierta. Les dije: - Leed el contrato con cuidado y, cualquier duda, os la resuelvo. Leed bien las condiciones, la cuantía,.. en fin, que os lo toméis con calma y si necesitáis consultarlo con alguien, lo hacéis sin problemas Los miré. Ambos miraban los papeles pero no los leían, estaban sorprendidos. Sonreí y dije: - Y ahora, a trabajar si no tenéis más dudas Héctor se levantó rápidamente. Cristina lentamente pero dije: - Espera, Cris, quédate un momento Cuando Héctor salió, le dije: - Esto es un contrato de exclusividad - ¿Qué quieres decir? - Que no se te permite tener otros trabajos por las noches o fines de semana - Ah, pero yo necesito… - ¿Has visto lo que vas a ganar? - No ¿Dónde está? Me levanté y me senté a su lado. Cogí los papeles y se lo mostré. Ella lo miró y preguntó: - ¿Esto? - Es tu bruto anual - ¿Y al mes sería…? - ¿Tu neto mensual? - mmmmm - Quieres saber lo que se te va a ingresar en tu cuenta bancaria cada mes ¿No? - Sí - Unos 1.200€ más dos pagas extras en junio y en diciembre, y sin contar si hay algunas horas extras aprobadas por mí - ¿1.200€??? - Sí ¿Te parece bien? - ¿De verdad? - Sí - Pero… ¿Seguro? - Sí, claro Sonreí al ver su cara de pasmo. Le dije: - Si no te molesta que te pregunte ¿Cuánto ganas ahora mismo al mes? - Con suerte, unos 500-600€ - Bueno, pues ahora será el doble - Pero… pero… - Mira, el sueldo está un poco por encima de lo normal para trabajadores con vuestra experiencia, pero sois técnicos cualificados y eso hay que pagarlo, y buenos técnicos, y os quiero contentos y a gusto en la empresa, por eso ese sueldo, que se revisará anualmente Cris me miraba con la boca abierta. Le dije: - Y no te quiero cansada teniendo dos o tres trabajos, con este trabajo puedes vivir más o menos bien ¿No? - Sí, sí, claro, yo… - Pues genial, léelo, me preguntas las dudas y firmas si te convence - ¿Así de fácil? - jajajaja, claro, mujer Me levanté y ella hizo lo mismo. Me miró emocionada. Entonces le dije: - Otra cosa, esto no estaba previsto pero tras lo que me has contado, podemos hacer una cosa - ¿El qué? - Si firmas, puedo arreglar para que se te de un adelanto de… ¿600€? - ¿Eso que quiere decir? - Que si firmas mañana, de esos 1.200€, te adelantaría 600€ mañana mismo, y el resto lo cobrarías al final de mes - Ah ¿Eso es posible? - Lo puedo arreglar, se ha hecho antes en algunos casos, no hay problema - Jo, me… me salvaría la vida, estoy muy apurada, he tenido unos gastos que… - Pues no te preocupes, si el contrato te convence, lo arreglo Miró los papeles y dijo: - Yo… yo me fio de ti, y no tengo a nadie a quien preguntar, si quieres lo firmo ya - Nooo, jajaja, estas cosas hay que leerlas, y preguntar lo que no se entienda. Anda, tómatelo con calma y haz las cosas bien, como siempre te he dicho, nada de prisas, revisa todo, pregunta las dudas y cuando lo tengas claro, actúas ¿Vale? Cris sonrió y asintió. Le puse una mano en el hombro y le señalé la puerta, entonces ella se volvió y me abrazó. Me puse nervioso, no me gustaban estas cosas en el trabajo. Intenté separarla pero ella me apretaba fuerte. Noté sus pechos contra mí y eso me puso más nervioso aún. Entonces, tan de repente como me había abrazado, se separó avergonzada y me dijo: - Gracias, Carlos, gracias Y se fue. Entonces vi como Silvia me miraba con una sonrisita. Me senté en mi sitio y me entró un nuevo mensaje por el chat interno. De nuevo era Silvia: - Menuda carita has puesto jiji - ¿Con qué? - Con el abrazo de Cris - Uffff, que incómodo - Jajaja, la chica está emocionada, no seas hombre de hielo - No lo soy, pero soy su jefe y… - Jajajaja - A saber que piensa la gente y… - Jajajaja ¿El viejo verde con la niña? Jajajaja - No seas mala, pero sí, es justo eso - Tranquilo, solo lo he visto yo, y sé que tú no eres así - Ya, ya… - ¿Qué te ha dicho Cris? Menuda cara llevaba cuando fue a tu despacho - Estaba nerviosa porque me quería preguntar por esto mismo, por si había posibilidad de contratación - Ahhhhh - Las coincidencias - Sí, jeje, pues están los dos flipando, jajaja, ahora eres su héroe - Y tú también, les he dicho que ha sido una decisión de los dos - ¿Sí? Pero si tú ya lo habías decidido - Sí, pero si llegas a decirme algo en contra no los contrato, confío más en tu criterio que en el mío Silvia dejó de escribir. Pensé que se habría puesto con sus cosas cuando escribió: - Vaya, gracias - Es la verdad, siempre te escucho y valoro lo que dices - Lo sé, pero gusta saberlo, nunca me dices estas cosas Decidí rebajar lo serio que se estaba poniendo la conversación con una broma: - Porque luego te lo crees y te pones inaguantable jeje - ¿Yo inaguantable?
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD