Él sonrió y se echó sobre mí. Nos besamos largamente. Luego se incorporó y se desnudó. Me preguntó: - ¿Quieres que llame a Dina? - ¿La rubia tetona? - Sí - Mmmm no, es muy sosa - Pero sabe comer muy bien un coño - ¿Qué pasa? ¿Tú no quieres comérmelo? - Jajaja, claro, nena - Pues empieza Tras terminar el polvo, un polvazo como siempre, nos vestimos y le pedí la hierba. Me trajo dos bolsas diciendo: - Mejor te llevas dos, esto va a volar - Mmmm, vale, pero tengo que ir al cajero - Venga, te espero - ¿Cuánto es? Me dijo el precio y le dije: - Joder, te estás pasando - Te estoy haciendo un precio de amigo - No me jodas, Jamal - Lo acabo de hacer - ¿En serio me vas a cobrar eso? - Ya te he dicho que es un precio de amigo Sopesé si llevarme solo una bolsa o dos. Salí a busca

