“Para mí no, esos 100€ me vienen genial” pensé pero no dije nada. Me estaba aprovechando de él y me sentía mal. En ese momento sonó una notificación en el dichoso móvil y lo miré. Era Sara. Lo abrí y leí el mensaje: - Me acaba de escribir Al, esta noche se pasa por casa y quiere repetir lo del sábado ¿Qué le digo? ¿Te apuntas? Sonreí pensando “menuda pregunta”. Le escribí: - Sí - Genial Héctor me miraba y dijo: - ¿Buenos noticias? - Sí, era Sara - Ah - Haciendo planes para esta noche - Bien - Sí, muy bien Recogimos y nos volvimos al trabajo. Me sentía muy feliz. Carlos En cuanto vi a los chicos irse fui al sitio de Silvia. La miré y dijo: - No me mires así que me echo a llorar - ¿Va todo bien? - Va - ¿Y Gema? - Bien, no se ha quejado más de la barriguita pero sigue con

