Brodie tardó tres días en conseguir una cita con su abogado y Manuel, dos, pero ambos hicieron todo lo posible para que el proceso legal español, normalmente lento y enrevesado, avanzara lo más rápido posible. Afortunadamente, como El Puerto formaba parte de una urbanización reciente y Manuel era muy conocido en el Ayuntamiento, ya que era buen amigo del alcalde, la documentación pasó volando por el proceso de aprobación y llegó al abogado de Brodie en cuestión de días, no de semanas. Mientras todo esto sucedía, Brodie gastó 50 euros y tres horas en Almería para obtener su certificado de seguridad alimentaria. Se organizó la inspección para el certificado de seguridad y el abogado de Brodie pagó la tasa de 600 euros por el traspaso de la licencia, junto con el depósito del diez por ciento

