La casa que ha elegido Fran, es realmente hermosa, grande y acogedora... Su estilo alemán ha impresionado a Luca, quién le ha pedido el contacto a Francia, para ver si está a la venta. Lunita y Rosita han llegado agotadas y apenas hemos llegado del restaurante, han caído rendidas. Mientras yo preparaba a mi bebita para dormir, Luca se ha dado una ducha y ahora es mi turno, me he metido a la ducha, con el dolor de mi alma... La gran tina al centro del baño, estilo vintage, me ha llamado cuál canto de sirena. Cuándo bajo, ya están los tres con su cervezas en mano, brindando. - ¿Dónde está la mía?- Veo pasar algo parecido a la preocupación por los ojos de Luca... - ¿Vas a beber, Amor?- Está actuando un poco extraño. - Si, solo una o dos, no voy a emborracharme y ponerme odiosa.- Asiente

