En punta cana Capítulo 16

1074 Words
Pero como a la media hora se pone una nublación donde estoy que cuando abro los ojos y me quito los lentes para ver quién es que me está tapando el sol. —¿Qué haces ahí, parado, tapándome el sol? —le dije molesta. —Ven, vamos a hablar, me dijo cómo con exigencia. —Bueno, mi amor, te equivocaste. Yo estoy bien aquí, mejor dime qué quieres. —A ti, quiero hablar contigo, — me dijo mientras me miraba de arriba hacia abajo. —Pero ve y habla con tu amigo Ricky que pasaste la mañana entera hablando disparate con él y a mí ni me miraste por completo y más que tú estabas enojado conmigo por lo que pasó con tu padre, como que si yo tengo culpa de que él no haya querido venir. —Amor, quiero hablar contigo y estar contigo, no me haga esto. —No me haga esto, tú, tú saliste de la casa incómodo con todo el mundo y mira lo que me hiciste, me dejaste a mí por Ricky. «Mira cómo me dejaste sola todo este tiempo, sola y aburrida.» —Discúlpame, amor, pero ven que quiero compartir contigo. —No, ¿y para qué ve Y comparte con Ricky? —Amor, te va a poner en esa hora. —¿Tú me rogaste ahorita?, ¿no? Pues entonces vete con Ricky y a mí déjame en paz. —Amor, no hagas que te ruegue, por favor. —A mí me importa, madre. Me puse los auriculares y subí la música a todo volumen y me puse mis gafas nuevamente y lo ignoré para que él se vaya. Asimismo, él se fue y dio la media vuelta. Él no se preocupó por mí ahorita. Cuando yo quería andar con él y estar con él, a él no le importó nada. Mira, Gabriel y Mariela se han desaparecido para disfrutar juntos por ahí, así quería disfrutar así con él, pero él, por hacérmelo de maldad, ahora que sé lo tragué un cable, ¿pero qué se piensa él que yo soy? Un trapo viejo que él lo usa, lo Requeté usa cuando él quiera. Cristina se retiró de la piscina, ya la niña tenía frío y tenía que dormir. Ella subió a darle de merendar y luego para quedar que duerma porque es hora de su fiesta y así Cristina descansa el rato que la niña duerme. Al rato regresaron Mariel y mi hermano, todos mojados y sucios de arena hasta en los cabellos. —Hola, —me dijo mientras se metía en la piscina. —Sí, pero te debiste de quitarte toda esa arena antes de meterte a la piscina. —Sssssss cállate, que para eso nosotros pagamos. —Bueno, si se dan cuenta, yo no ando contigo. —¿Y tu marido todavía es tan guapo? —Ay, pero ahorita vino que quería estar conmigo. —¿Y tú, qué le dijiste? —Lo mandé a freír tusa con Ricky. —¿Qué? —Sí, pasó el día entero hablando disparate con Ricky y Karina de ñapa, mirándolo. Esa lo que está asfixiada de mi marido, que yo de mala miraba, y ella loca de que él la mirara para hacerle ojos bonitos. —Esa es una fresca, hay que darle lo suyo por fresca. —Sí, yo la estoy, acechando. —Sí, claro, hay que acecharla. —Y Gabriel, ¿dónde lo dejaste? —Él alcanzó a ver a Hendrix en el bar y fue acompañarlo. —Ah, Okay, vamos a ponernos bellas y sexy y a ir a donde están ellos en el bar, a poner los locos a ellos con estas dos muñecas. —Pero claro que sí, vamos. Al rato subimos para la habitación, yo para la mía y ella para la de ella. Yo entro a la bañera rápidamente, luego voy a mi maleta para buscar un conjunto de pantalones cortos verdes con ramas. Me solté el pelo y luego me puse unas sandalias de tiro a mis accesorios ahí. Después de rociarme mi colonia de su fragancia preferida, salí a buscar a mi, componente. Ella tenía unos jeans de talla alta con una blusa con la barriga afuera y llevaba el pelo suelto y unos tenis bajitos. Luego salimos al fiestal, y nos acercábamos ya al bar donde ellos estaban. Pero al bajar está la tipa con ellos dos con un vestido más corto que la situación que si se va se le ve la mitad del mundo completo voy y me le acerco a ellos estaban tan acaramelados hablando y mi hermano como un idiota embelesado en su teléfono, pero Ricky estaba del otro lado del bar preparando una ho'okah para fumar. Yo entro y le beso su boca de repente lo agarro por el cuello y le paso mi lengua hasta más no poder delante de ella, Mariela lo mismo él me agarra por mi cintura y me sube a la mesa del barco para chulearme también se sentía una sensación irresistible de que me f****** aquí mismo delante de todo mi hombre estaba tan excitado que también estaba loco de f*******, pero lamentablemente no se podía ahí mismo la tipa mejor se fue para dónde su estúpido marido porque ella vio que yo controlo a mi marido y él se deja controlar de mí. Pero lo sentía tan duro que me dejaba más ganas de bajarle los pantalones, agarrarlo y chuparlo y sacarle todo ese líquido acumulado porque él me tiene excitada, me encanta cuando se pone así de calentón pasado de trago. Me fascina llevarlo así cuando lo pongo loco y sin idea. El amigo llegó y dejamos de besarlo, pero Hendrix no dejaba de mirarme de cómo lo dejé tan loco excitado y la estúpida se quedó por allá ni ánimo de regresar a la mesa tenía esa maldita perra nada más me miraba mi marido me preparó Mi par de tragos y ahí se bebió y se bailó de duro luego él y yo y Gabriel irá bien y Mariela y luego él y Mariela y después del Gabriel y yo bailábamos como a las 3 de la mañana fuimos a comer a la terraza porque teníamos hambre y su zorra subieron manchado y nosotros nos quedamos a comer para luego salir a la habitación espero me sentí tan feliz y empoderada al ver que mi marido me correspondió como yo quería.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD