Charlie respiró profundo cuando él acabó la llamada. Habían entrado al auto de Riker y de inmediato entró la llamada de uno de sus conocidos a los que les prestó más de veinticinco mil para arreglar el auto que dañaron en las carreras. Ese dinero estuvo dando vueltas hasta ese momento, cuando entró la llamada y le dijo que solo podría reunirse con él esa noche antes de dejar la ciudad. Riker miró a Charlie. Tenía planes esa noche, y aunque podía decirle a alguien que le guardara el dinero, no confiaba en ellos. No confiaba en nadie que no fuese Lane o Charlie. Charlie lo pensó mucho antes de decirle que tenían que hacer una parada antes de ir al restaurante donde tenían reservaciones. Charlie dejó caer la espalda sobre el espaldar de cuero y respiró profundo. Su estómago rugía y cerró lo

