Capítulo 17

535 Words
LUCIFER Descendí a los oscuros pasillos del infierno, donde el calor y el sufrimiento se entrelazaban en una danza eterna. Pero hoy, mi mente no estaba en las llamas o las almas perdidas. Hoy, todo giraba en torno a ella: Bianca. La imagen de su rostro aún brillaba en mi mente, incluso entre el caos y la desesperación que me rodeaba. Mientras caminaba, mis pensamientos se deslizaban hacia lo que había hecho y lo que estaba a punto de hacer. Sus palabras seguían resonando, su resistencia solo había avivado el fuego de mi deseo. Aquella joven había sido un soplo de aire fresco en mi existencia llena de sombras, y no podía evitar imaginar cómo se sentiría al ceder finalmente. —Serás mía —musité para mí mismo, una promesa silenciosa que prometí cumplir esta noche. La manera en que me miró, con sus ojos desafiantes y confundidos, había encendido una chispa en mi interior que no podía ignorar. Aquella mezcla de miedo y deseo era un enigma que quería desentrañar. El infierno vibraba a mi alrededor con los lamentos de los condenados, pero todo lo que escuchaba eran los ecos de nuestra última conversación. La forma en que su voz temblaba al decir "vete" resonaba en mi cabeza como una dulce melodía de desafío. Había algo profundamente apasionante en su resistencia, un fuego que deseaba avivar. Me detuve ante un espejo de obsidiana, contemplando mi reflejo. Aquel ser oscuro, de ojos penetrantes y sonrisas seductoras, tenía el poder de doblegar las voluntades. Y esta noche, me estaba prometiendo que Bianca sería la última en resistir. No podía esperar para devolverle la mirada llena de incertidumbre, y observar cómo se transformaba en deseo. El deseo de sucumbir a lo que realmente sentía. Lo que provocaba en ella era algo que había estado anhelando, algo que ni siquiera el eco perpetuo de este lugar podía enfriar. Los demonios análogos a mis pensamientos se burlaban de mí, susurros de oscuridad que me insistían a tomarla sin dudar. Pero en mi interior, sabía que no quería solo un encuentro. Deseaba hacerla mía de una manera que la marcaría para siempre. Quería que se perdiera en mí, en la locura que podría ofrecerle, y en la realidad de no poder escapar de mi influencia. —¿Y si se atreve a resistir? —me cuestioné, aunque en el fondo sabía que eso solo haría más interesante el juego. La lucha, el desafío, todo colaboraría para encender aún más la llama entre nosotros. Esta vez, no habría vuelta atrás, y mi voluntad sería la única que prevalecería. Mientras los ecos de las quejas demoníacas se desvanecían a mi alrededor, una sonrisa se dibujó en mis labios. Había hecho un plan para esta noche, y Bianca no se daría cuenta de que estaba caminando hacia la trampa que había tejido. Fue un juego peligroso, pero el riesgo siempre había sido parte de mi naturaleza. Al salir del infierno, un aire fresco me envolvió. La noche ofrecía promesas oscuras y las estrellas titilaban como si conspiraran en mi favor. Una vez más, mis pensamientos se centraron en ella. —Prepárate, Bianca —susurré al viento— Porque esta noche, tú serás mía.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD