Me despierto en mi habitación, Sander está sentado a mi lado y cuando me ve despertar casi brinca de emoción, no hay nadie más en la recamara solo nosotros, me cuenta que fue lo que paso, su madre intento herirme pero le salió mal gracias a Gabriel que evito que me lastimara al sentir su poder en mi cuerpo, mi hermano defendió a su hermana y a su reina por eso Alexander no hizo nada en su contra, me quede dormida después de que me trajera a la recamara, llevo dormida las horas que debo dormir en un día de agotamiento total que son como catorce horas seguidas. Nos quedamos en la recamara todo el día hablando de cuánto tiempo más nos quedaremos en Nórdico se quiere quedar hasta que pase el mes que Cal debe de estar con Alexander mientras tanto yo me quiero ir en cuanto antes pero parece que hablo con la pared da sus argumentos muy bien dados y seleccionados, me defiendo con que ya dejamos el trono por mucho tiempo que dos meses es demasiado tiempo lejos de nuestro trono ¿qué pasa si otro rey intenta tomarlo? ¿Qué pasaría si alguien más se nos adelanta a Caldera? Debatimos esto por horas pero al final me convence de quedarnos hasta que termine Enero para eso faltan alrededor de un mes y medio, es hora de cenar no quiero bajar no me quiero enfrentar a la madre de Sander de nuevo y perder la guerra con ella he intentado de todo para que me acepte, que acepte que Sander se enamoró de mí pero nada da resultado, el padre de Sander ya acepto que su hijo es un rey de uno de los reinos más fuertes y poderosos, se volvió su orgullo y su hijo favorito. Se pone un traje n***o con detalles azules en las mangas y una franja blanca en los costados del pantalón se ve extremadamente guapo, se trajo los mejores trajes por no decir que los que resaltan sus músculos, me espera pero no sé qué ponerme o que usar, no me echare a llorar por esto, paso los vestidos uno por uno y ninguno llama mi atención para la noche de hoy.
-¿Por qué tardas tanto?-me pregunta desde afuera del armario.
-Hum…no sé qué ponerme-respondo rápido, no esperaba que estuviera parado en la puerta del armario-no traje ningún vestido que me agrade tanto, me hubiera traído el verde olivo o el n***o, el dorado con detalles negros, el gris pastel-sonríe pues sabe de cual hablo-tantos vestidos bonitos que tengo y no traje ninguno-me quejo como lo hace Sharon-la reina Sara Soleil no trajo ningún vestido bonito. Ninguno que le guste.
-¿Por qué no te pones el café?-saca el vestido que menos me gusta y niego con la cabeza-¿El Verde esmeralda?- vuelvo a negar con la cabeza-¿El violeta?-peor aún-majestad que difícil es complacerla.
-Puede complacerme en otra cosa- apunto a la cama con los ojos él sigue lo que apunto y niega con la cabeza no sin dar una enorme sonrisa.
-Hoy no mi reina-dice saliendo del armario- tal vez mañana.
-No me piensa cumplir eso-se sienta en la cama, doy cuatro zancadas a él, cuando tomo asiento sobre él no sabe cómo reaccionar a esto o si sabe pero se hace.
-Sara, mañana te lo prometo-su cara me dice que es verdad lo que me está diciendo- hoy no, no estoy de ánimos, pero te prometo que mañana hago lo que quieras.
-Sander, si te vas de la habitación con tus cosas…
-No me voy a ir de la habitación-dice bajando la vista-tengo algo para ti-su estado de ánimo cambia radicalmente-te va a gustar lo prometo-me baja de él y camina al armario, este comportamiento es por dos cosas. Una: Algo lo pone nervioso y si es esto creo saber que es. Dos: Me esta ocultado algo y es importante, me dirá parte de lo que es si es eso.
Sale del armario y me entrega una caja, se sienta en la cama espera a que lo habrá la curiosidad con la que nací me dice que lo habrá y vea que es, decido abrirla, no hay notas o algo que me indique para que estaba destinado el contenido de ella en su cara se ve que está ansioso por que vea lo que hay dentro, pero esto no cambia el hecho de mis pensamientos, un vestido azul como la noche está perfectamente doblado en el interior de la caja, lo saco, al hacerlo me pongo de pie, me encanta conoce mis gustos.
-¿Te gusta?-su pregunta hace que deje de contemplar el vestido que tengo en mis manos.
-Me encanta…pero… ¿Cómo lo tenías?-mi vista se gira a él que me enseña una enorme sonrisa.
-Era un regalo de cumpleaños de mi parte…pero en vista de que no te gusta nada de lo que trajiste-regreso mi vista al vestido que tengo en mis manos-se verá excelente en tu piel.
-¿Por qué no me esperas en el comedor? Tu madre le va encantar verte-digo esperando que acepte quiero sorprenderlo con este vestido en mi cuerpo-además quiero que te encargues de dormir a los tres niños que brincan en la cama a esta hora.
-Mejor voy a dormirlos, y te veo cuando me regrese así nos vamos juntos-niego con la cabeza y continuo.
-Quiero sorprenderte y no puedo si me esperas-me acerco a él y le robo un beso, que acepta de inmediato-nos vemos en el comedor.
-En el principal, es donde fue el baile del Solsticio de Invierno-para que me asegure de llegar, asiento, me da un beso antes de irse.
Me baño, me arreglo con mi nuevo vestido, queda increíble en mi cuerpo, un labial rojo oscuro es lo que escojo para mis labios el día de hoy, me pongo una corona sencilla pero de reina, es plateada y parece un rayo caído en mi cabeza como la corona de espinas de mamá, peino mi cabello, hago dos trenzas que se encuentran en la parte trasera de mi cabeza todo lo demás queda suelto, me reviso por última vez antes de salir fuera la recamara, el vestido que me regalo Sander me queda excelente es pegado por la parte de arriba y resalta mis curvas, es de mangas largas cuya terminación es en pico hasta mi dedo central, el escote de la espalda llega hasta media espalda que eso me gusta en el escote de enfrente termina en pico pero está pegado a mi cuerpo y no muestro nada, la parte de la falda es suelta para permitirme moverme con facilidad. Estoy segura que no me falta nada, recorro los pasillos que conozco después de vivir por unas semanas en Nórdico, al llegar a la puerta principal, escucho los gritos de Sander y de Alexander, es una discusión fuerte tanto que mi madre y los padres de Alexander y los de Sander se tienen que meter, dando puntos en favor de sus hijos y mi madre apoyando a su rey y defendiendo a otra persona que es muy seguro de que sea yo.
-¡Te dije que le bajaras!-grita Sander furioso.
-¡Bajarle, no estoy en Caldera! ¡Ya no me puedo callar!-escucho un estruendo adentro-¡Se acabó Sander!
-¡Tú empezaste!-vocifera Sander.
-¡Basta los dos!-Miranda es la que se mete en esto-¡No son niños y lo que paso no nos beneficia ninguno!
-¡Como siempre defendiendo a tu hermano!-Atina está furiosa con quien no sé.
-¡Se me antoja regresar al rey de Caldera en una caja!-ruge Alexander.
-¡Hazlo y ve como mi reina destruye a Nórdico con solo parpadear!-vocifera Sander, tiene razón que Alexander lo mate y vera lo que es un infierno-¡Y a ti con él!
-¡Sander, por favor deja de meterte en problemas!-su madre de ¿Qué lado está?-¡Alexander sabes que siempre fue un error el matrimonio de Sara y Sander!
-¡¿Qué demonios está diciendo?!-mi madre saca a la reina que lleva en su interior-¡Mi hija se casó con su hijo por amor, no por un error!
-¡Su hija se enamoró de mi sobrino no de mi hijo!-vocifera en respuesta- no de mi hijo.
-¡Deja de meterte Tamara!-vocifera el padre de Sander-¡Nuestro hijo es un rey ¿cuándo lo vas a aceptar?!
-¡Nunca, se llevaron a mi hijo sin consultarme nada!-el rencor mayor guardado de la madre de Sander sale-¡Perdí a mi Sander, no un juguete perdí a mi hijo!
-¡Me enamore de Sara mamá, no me perdiste!-Sander está furioso de que me siga atacando-¡Hice lo que haría papá por ti, hice lo que el rey Marcus hubiera hecho por la reina Cherlice, hice lo que tenía que hacer! ¡No dejare de amarla nunca y de vivir a su lado por siempre, me han separado de ella porque no les parece lo que sentimos el uno por el otro no más…!
-¡Te la llevaste de mi lado!-le contesta Alexander, más enojado que hace un momento-¡Te llevaste a Eliza de mi lado!
-¡Nunca me la lleve de tu lado, no me la puedo llevar de donde no está!-otro estruendo se escucha adentro, Sander conseguirá que lo mate-¡ella se fue y la seguí, tú no lo hiciste!
-¡No lo hice, tenía que dejarla ir!- no lo ha hecho- ¡Ella debió de ser mi reina, no tuya, tus hijos debieron ser míos!
-¡El que tienes con ella no lo cuidas, o ayudas en su crianza!
-¡Por qué te quiere a ti!-abro la puerta, no resisto más está conversación.- ¡Me quitaste que lo que es mío!
-¡No te lo quito!-mi voz resuena en la sala para que todos me presten atención-¡Cal eligió a quien decirle y tratarlo como tal, tú no has hecho ningún mérito para que Cal te diga y te considere su papá!-busco a Sander con la vista mientras bajo los escalones, lo encuentro sentado en una silla en la parte donde termina la mesa, al bajar Gabriel me tiende una mano para llegar a la mesa lo suelto antes de seguir-¡Mi hijo nunca te llamara padre mientras le demuestres lo contario!-me pongo al lado de Sander, pongo mi mano en su hombro y él la sujeta-Cal, es Swan ante Caldera no un Ventus, para mi reino y los demás Sander es su padre, tú no.