Abrí los ojos, estaba recostada en el mueble mientras todos estaban a mi alrededor, Latifa estaba preocupada, Osmán miraba a su esposa quien estaba caminando de un lado a otro, Assim o mejor dicho Abdullah estaba tomando mi pulso sentado a mi lado. Al verlo me dieron ganas de asesinarlo, me había mentido y además yo me había acostado con el pensando que jamás lo vería y ahora tendré que verle todos los días mientras este aquí en Abu Dabi Abrió los ojos — dijo Latifa mirándome — te has desmayado de la impresión,¿Cierto? Mire de reojo al árabe y después la miré a ella, estaba molesta con él por haberme ocultado algo tan importante Ya me siento mejor — dije levantando mi torso para quedarme sentada— ¿A qué ha venido su majestad? — use un poco de sarcasmo y el lo noto enseguida Esta noche

