El gran Emir Mohamed nos estaba esperando, su expresión era sería por lo cual tragué saliva bajando con extremo cuidado las escaleras pues lo que menos deseaba era hacer el ridículo y caer Si alteza— dije haciendo una reverencia El Emir se acercó, su expresión me preocupaba por lo cual retrocedí un par de pasos en verdad que estaba nerviosa y así el hombre quedó frente a mi para extender sus manos y tocando las mías Me da gusto y alegría saber que mi hijo se casará con una mujer maravillosa como tú,me ha platicado todo y yo estoy de acuerdo en que ambos se casen— sonrío apartandose de mi— lamento lo ocurrido con tu madre y también deseo que sepas que puedes tener un padre en mi a un padre, no estás sola en este mundo Mi cuerpo se relajo ante las palabras del Emir que ahora sería mi

