No sabía dónde me encontraba, miraba a todos lados escuchaba voces dónde solo había obscuridad, mire mi ropa estaba con la que traía en la fiesta árabe escuchaba el tintineo de las monedas cada que movía mi cuerpo, el corazón me latía al mil parecía que se me saldría del pecho. Abdullah— dije extendiendo mis manos a el Eres una mentirosa, la peor de las mujeres — dijo iracundo — te mandaré a la horca por asesina Estaba iluminado por un reflector de luz amarilla, vestía como lo hacen aquí en Emiratos árabes, atrás de él apareció Jalila colocándose de perfíl su vientre había crecido a lo cual él se puso de rodillas y beso acariciandole Te amo Jalila, gracias por hacerme el hombre más feliz del mundo ¡Tu me amas a mí! — dije tragando saliva entre lágrimas— ella me empujó yo no sabía n

