Blanco fácil

776 Words
Cuando entraron en el salón, Marie comprobó que Nick  no se había equivocado al suponer que Diana la había querido engañar. Todos iban de etiqueta. Diana había elegido un vestido azul, tan peligrosamente abierto por la espalda como por delante, y le lanzó una mirada de disgusto en cuanto la vio.  Mikel Banner se acercó con una copa en la mano y admiró el escote de Marie de cerca. - Vaya Nick ... siempre has sido un hombre afortunado. No hay duda- declaró-. ¿Queréis un coctel Helsay? Nick sonrió y dijo: - te lo agradezco mucho, pero no. Marie tomara Vino tinto, y yo, un Bourbon. Nick la haló de la cintura, se inclino sobre su oído y le susurró una recomendación: -Si no quieres beber demasiado, echa el vino en las plantas. Como ves el salón esta lleno de ellas y.... Graham se acerco en ese momento. -Veo que ya os han servido una copa. Excelente- dijo-. Tu ya conoces a todos los invitados, Nick, pero deberíamos presentárselos a tu encantadora acompañante. Las presentaciones fueron bastante agradables más agradables de lo que Marie había supuesto, una vez relajada empezó a desplazarse con mas confianza por el salón.  -llevas un vestido de Manu Garcia, ¿verdad? - Comentó Angelique Bouchard-. Es el diseñador preferido de mi hija, pero me temo que su ropa no me queda bien. acercándose el esposo de Angelique alagó a su mujer diciendo: - a mi siempre me has parecido hermosa querida. Marie al ver tal demostración de amor se pregunto si algún día encontraría al hombre adecuado para ella.  cuando pasaron al comedor y se acomodaron, Diana planeo los lugares de tal manera que Nick quedara al otro lado de la mesa y a cierta distancia, sin embargo la compañía resulto tan buena como la comida, Mikel Banner le animó la velada con bromas y coqueteos inocentes. Al cabo de un rato, la conversación de los invitados derivó inevitablemente hacia la climatología. -Lo has vuelto a conseguir Diana, ¿tienes algún pacto con los dioses del tiempo? se burla Cesar Suarez . - ya me gustaría, he intentado convencer a Graham para que compremos una segunda casa, pero es un hombre terriblemente obstinado... dice Diana -Pero querida ya tenemos una segunda casa, de hecho estamos cenando en ella. interrumpe Graham. Elisa Porter se ha comprado una casa cerca de Marbella, en España. Emma Dewan esta buscando una propiedad en Italia y heme aquí, sintiéndome afortunada por que lleva dos días sin llover. ¿y tú querida? ¿donde pasas el verano? Supongo que tendrás algún lugar donde descansar bajo el sol... Marie respiró hondo y con toda la tranquilidad del mundo se dispuso a contestarle: - Soy muy afortunada. Mis padres tienen una casa en Portugal, y paso largas temporadas con ellos. ¿en serio?-Dijo Diana-. Qué maravilla. Diana cambió rápidamente de tema y objetivo pero mas tarde, cuando ya casi bajaba la guardia Diana soltó otra vez su veneno. -¿sabes nadar Marie?, Mi competición de los sábados por la mañana se ha convertido en una tradición... me encantaría que participaras en ella. entonces Marie recordó la insistencia de su hermana en  comprar un traje de baño, claro que esa guerra la ganó Marie. Miró a Diana y lo pensó dos veces antes de contestar, pues pensó que sería mejor quedarse para ella el haber sido campeona en la liga regional en el instituto. - Será un placer, Diana. -Magnifico, Magnifico. pero Nick muero de ganas de verte mañana en la piscina, tal vez este año si te ganen. - Me temo que no será posible. -intervino Graham con una sonrisa tensa-. Nick y yo tenemos asuntos que tratar por la mañana. tendréis que empezar sin nosotros, querida... espero nos disculpes. - ah, esto es lo que pasa cuando te casas con un obseso del trabajo. Aunque sospecho que no soy la única de las presentes que tiene ese problema... Ten cuidado, Marie. No mantengas relaciones que anteponen el trabajo a todo. - Recordaré su consejo, Diana- comentó-. Si es que alguna vez siento esa tentación... Una vez acabada la cena y la platica pasaron todos al salón y aprovechando el momento:  -Espero me disculpes, Diana. Ha sido un día muy largo y voy a retirarme a mi habitación- anunció. Diana sonrió pero mirándola con frialdad. -Y seguro también será una noche larga, querida -ironizó-. Pero dile a Nick que te permita descansar un poco. No queremos que mañana te ahogues...  Marie se ruborizó.  -Gracias por el consejo, Diana, aunque dudo que corra ese mismo peligro. Además, ya conoces a Nick; no es un hombre fácil de rechazar.
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