algo mas que un té

867 Words
Diana se disculpó se dio la vuelta y antes de salir añadió: -si os apetece, podéis bajar al jardín a tomar el té. Marie nerviosa preguntó: -¿ sabías que iba a entrar en la habitación? - Sí, claro. Eh oído como hablaba en pasillo y he  decidido adelantarme y hacer que nos encontrara juntos. Marie prefirió no decir nada, seguía en un estado de shock por el encuentro, aun sentía sus labios contra los suyos y su torso desnudo sobre si, y su aroma inundando su nariz como si no se hubiera despegado de ella. Nick viéndola extendió su mano. -¿Quieres que bajemos a tomar el té ?, a menos claro que tengas otra propuesta alternativa... No, no.... bajemos a tomar el té. Dijo Marie al momento en el su rostro se torno rojo. Marie deseaba probar de nuevo sus labios y probar un poco más, deseaba tanto pasar sus manos por su pecho, recorrer todo el camino de vellos en descenso, sentir de nuevo su peso sobre ella y acariciar su espalda.... -En tal caso será mejor que te arregles un poco. Te veo en 30 min, para bajar ¿te parece?? . Dijo Nick sacándola de trance. Nick siguió: -la casa es grande y parece un laberinto será mejor bajar juntos, no quiero que te pierdas. Pero Marie ya se sentía perdida, perdida en su mirada, en él y aunque intentaba cada minuto se le hacia mas difícil ocultar lo que sentía por él. .... Aquella noche, mientras Marie se vestía para bajar a cenar,  pensó en lo sucedido durante la tarde y maldijo su suerte. Suponía que tomar el té en el jardín sería una experiencia tranquila, agradable, y que consistiría en tomar algo al sol, entre las margaritas de la pradera; pero en realidad había resultado ser muy diferente. Cuando Bajo las escaleras del brazo de Nick, sintió un deseo irrefrenable de darse la vuelta y salir corriendo, había unos cuantos sillones de mimbre en el jardín, junto con una mesa perfectamente servida que presidía Diana en persona. Tranquila, estarás bien dijo Nick al notar mi nerviosismo. (solo pude asentir.) Había 3 parejas más Salma Banner, una morena muy elegante, y su marido, Mikel Banner, un hombre alto y blanco que hablaba con vehemencia.; también estaban Cesar y Fatima Suarez, dueños de varias tiendas  de antigüedades; y por último, los Roman, que eran los mas grandes del grupo. Después de las introducciones Marie se sentó en uno de los sillones y Nick se acomodó en la hierba entre sus piernas y posó un brazo sobre sus muslos en un gesto de posesión que no pasó desapercibido a ninguno de los presentes. Marie se sintió en medio de una guerra a fuego cruzado. Quizá había llegado del momento de asumirlo y tomar partido. Miró a Nick, admiró su cabello todavía mojado y deseo tocarlo. Después recordó que le iban a pagar dos mil libras esterlinas por solo dos días de trabajo y pensó en empezar a ganarse su sueldo. Acercó un mano a su cabeza y se la acarició; su pelo olía  a jabón y champú caro, con un fondo cítrico. Bajó su mano hasta su cabello y murmuró: -no te has secado bien. - es que tenía prisa- dijo Nick mirándola con afecto y ternura- la próxima vez te pediré que me lo seques tú.  Marie quizo ruborizarse pero se aguanto, ella había empezado el juego y tenia que continuarlo. - será un placer - replicó ella. en ese momento se escuchó la voz de Diana, tajante. -Consuela- dijo, dirigiéndose a una de las criadas-, haz el favor de atender a nuestros invitados. A pesar de su nerviosismo, Marie consiguió comer un poco y dar conversación a Clara Roman, una mujer regordeta, de cabello canoso y dispuesta a ser amigable. Cuando terminaron de tomar el té, Diana se dirigió a ellos y anunció:  - la cena de esta noche será estrictamente informal, queridos. Mañana me he invitado a unos vecinos, de modo que podemos dejar las formalidades para entonces.  Sin embargo, mientras volvían a sus habitaciones, Nick le aclaró que no debía creer  a su anfitriona. -Diana nunca ha hecho nada informal; por lo menos, en el sentido que la gente da esa palabra. Sospecho que quiere engañarte para que cometas un error... ponte algo de lo que compraste con Lilian- dijo Nick Marie se mordió el labio nerviosa y le contesto: - como quieras. Después de pensárselo mucho, se puso un vestido de color turquesa, sin mangas, con un escote en forma de corazón que resaltaba sus senos. Había estado a punto de no comprárselo porque solo le llegaba a las rodillas y era muy estrecho y escotado. Pero Lilian se empeñó, y cuando Marie le hizo ver que no podría llevarlo con sujetador, dijo: - Mucho mejor. Para completar el conjunto, se hizo un moño que aseguró con un pasador y unos pendientes de plata, con forma de espirales. por fin, nick llamó a la puerta de su habitación. y al verla, se quedó sorprendido. -¿te parece excesivo ?- preguntó ella con inseguridad-. Dijiste que.... No, No... estás preciosa. Las otras mujeres se morirán de envidia.
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