«Katrine Rask» Dos días después. Ir a aquel lugar sólo me dejó en claro lo que ya sabía pronto sucedería. Ahora en un vuelo comercial con una herida en mi brazo y un par de hematomas por todo el cuerpo volvía al Palacio, aunque tome un día de más que no me correspondía. Apenas y podía fingir que no tenía dolor, tuve que tomar analgésicos para evitar un poco el dolor, era humana y no siempre sería invencible. ―Señorita, debe colocarse el cinturón― se acercó una azafata, estaba tan perdida en mi dolor que ignoraba lo que pasaba a mi alrededor. El aterrizaje fue tranquilo y encontrar un taxi fue lo peor, había gente a montón, necesitaba llegar a curar las heridas y mirar aquellos hematomas, sabía que no tenían ni un hueso fracturado pero aun así dolían como nunca, debía de comenzar a te

