A Maite, después de todo lo que le ha sucedido, nunca la dejan sola, siempre está rodeada de sus amigas, su familia y de Noah que está siempre junto a ella. Donato, cuando la fue a visitar, le dijo algo que quedó dando vueltas en su cabeza. Ella lo piensa y reflexiona, si él no se hubiese ocupado de Noah, el pobre habría quedado a la deriva, entonces tuvo que sacar fuerzas y seguir adelante. Ella, pese a su tristeza, sabe que debe continuar. Sus amigas le insistían para que retome la universidad nuevamente junto a ellas, Maite decide que sí, que volverá, pero no quería aún ir a la empresa. Donato pensó en la manera en que podía ayudarla. Se fue a hablar con ella y le dijo que quería hacer una reforma en la empresa y que le gustaría que ella diseñara algo lindo para hacer esa reforma.

