Marcos se fue a tomar unas cervezas con Nicolás y con Noah luego de volver de la penitenciaría. Ellos se fueron a celebrar, lo que para ellos era un poco de hacer justicia por manos propias. En realidad para los guardias, eso no fue nada, porque darle unos cuantos golpes no era algo que ellos estaban esperando, ellos se pensaron que iban a ir con diferentes instrumentos para golpearlo mucho más fuerte y duro, como palos o manoplas de metal que si podía hacerle mucho más daño, pero como le dijo el director a Donato se nota que son jóvenes muy buenos y que lo único que hicieron fue descargar, toda su ira con un par de golpes y patadas, que esa persona se merecía por todo el daño que causó. Luego de celebrar con las cervezas en el bar y brindar entre ellos, que ya se sentían satisfechos y

