15.

1038 Words

15. Pero corrían rumores que por fin Aleksander sentaba la cabeza y que andaba de novio con una rusa, yo desde luego que no me lo creía nada. Si Aleksander se casaría sería conmigo, era un hecho, era lo lógico, al menos lo era para mí. No me importaba que tuviera el doble de mi edad, no importaba nada en realidad. Aleksander, yo siento que te amo, era lo que quería decirle, en ese momento de silencio, solía interpretarlo como yo quería. Para mí era un yo también te amo. Maritza era peor que Ernestina, un día, interrumpió en mi cuarto, cuando me arreglaba para ir a la misa. —Camila… dicen todos que fuiste tú la que anda propagando esos rumores tan… La miré a la cara sin un poco de miedo. —No son rumores. Es la verdad —afirmé con una seguridad tal que ella misma parecía doblegada a es

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD