21.

697 Words

21. Los minutos pasaban tan lento cuando uno no tiene nada qué hacer, no tenía nada que me apresure ni nadie que me espere en ningún lado, pero aparte de eso, era un domingo hermoso, y yo de aburrida me senté en un bando de la plazuela. Miraba cómo las personas bajaban de los barcos, se veían cansadas por el largo viaje. Fui por otro helado, pero como andaba distraída me choqué con alguien. —Lo siento —dije, mi helado fue a parar al suelo, pero al menos al hombre no le manché el traje. Era un joven con un bigote ralo muy bonito. Tenía el pelo rubio cenizo, y unos ojos oscuros y se notaba que no era de por aquí. —Debes ser cuidadosa en la calle —dijo eso y se fue al puesto del heladero y compró uno. Vino hacia mí y me lo ofreció. —Toma, es un bonito día para dejar a una jovencita sin

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD