Perspectiva de Lauren Golpeé con fuerza la mesa, dirigiendo una mirada afilada al periodista. —Dígame quién anda diciendo esa estupidez de que tengo una relación más allá de lo profesional con el señor Raphael. El hombre entrecerró los ojos y soltó una risa burlona. —Al parecer, la idiota eres tú. ¿Acaso no es obvio? Si los ven juntos todo el tiempo, los rumores comienzan a circular solos. Le sostuve la mirada, imperturbable. —Para que esos rumores existan, alguien tiene que iniciarlos. Y siempre hay bocas grandes y oídos ansiosos de escuchar. Dígame quién empezó con esta estupidez. —No pienso hacerlo. Sonreí con calma y saqué una pluma de mi bolso, girándola entre mis dedos. —¿Sabe qué es esto? El periodista la miró y frunció el ceño. —Una pluma, obviamente. Mi sonrisa se ensa

