—Arthur, ¿dónde está Selene? —Después de que te fuiste, me pidió que la pusiera como recepcionista nuevamente, pero no lo hice. Muchos abogados la pidieron como secretaria, así que ella eligió a una persona que ni te imaginas. —No me digas que es… Saqué mis conclusiones. Entonces me levanté y salí de la oficina. Me dirigí justo a donde sospechaba que estaría… y la encontré. —Hola, Selene. Cuando la llamé, se sorprendió. Venía saliendo de la oficina de su nuevo jefe. —Así que terminaste aquí. Y dime… ¿Cómo te trata Bastian? —Al inicio fue difícil, pero después pude trabajar tranquilamente. —Selene, ven conmigo un momento. Quiero hablar contigo. Ella se levantó de la silla y fuimos a la oficina que antes ocupaba yo. Por suerte, aún estaba libre. Ambas nos acercamos a la ventana. —S

