Un regalo para..
El viaje de negocios de su padre era igual que siempre. Alex era el encargado de hablar y de negociar, y él, de llevar los documentos y encargarse de que firmarán.
Luego su padre y Alex se reunían con las personas importantes y él conversaba con inversionistas y encargados de exportaciones.
Las conexiones eran su trabajo. Después, la siempre esperada cena donde su hermano coqueteaba con las hijas de los nuevos socios y dónde él se aburría del mismo juego.
Esa noche Peter al volver a la habitación del hotel tenía muchas ganas de saber algo más sobre Elena. Estaba ansioso de volver a verla y de conocerla mejor.
Abrió la puerta del closet donde guardaba la maleta de Elena y sintió deseos de leer más sobre lo que ella pensaba y escribía en su diario y sin pensarlo mucho lo tomó de la maleta, jiro la llave, lo abrió y empezó a leer..
"Perdonanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos ofenden"
Lucas 11: 4
No puedo creer que suene tan fácil y sea tan ¡dificil! Al menos lo es para mí, siempre he sido mas resentida que mi hermana. Tal vez se lo deba a mi madre y sus constantes comparaciones o me lo deba a mi misma y a mis complejos. No lo sé. Lo único que sé Señor es que me cuesta y mucho soportar las críticas de mi madre y la irritante risita de mi hermana. Su superioridad que !no la tiene! Me frustra. Me siento amarrada y tonta cuando no lo soy. Sé de que soy capaz. Fui yo quien levantó la tienda que ahora ella y su esposo administran "su tienda" fui yo quién consiguió el contrato, Patrick era mi amigo y él y yo íbamos a salir era nuestro proyecto juntos, hasta que Mariel apareció. Más alta, más simpática, más bonita y ¡puff! adiós futuro novio y adiós proyecto juntos. Ella se quedó con todo y mi madre no hizo nada para defenderme. ¡Perdonar! ¡¿cómo?! ¿de que forma se hace algo así? Señor sé que es tu mandamiento y si yo te pido que tú me perdones a mí cuando me equivoco y lastimo a alguien o lo defraudo y a ti, sé o entiendo que debo perdonar también. Así me lo enseñó el abuelo , pero esto duele..recordarlo duele, vivirlo duele. ¡Ayúdame! ayúdame si quieres que yo cumpla con tu palabra..enseñame a perdonar..
¿Perdonar a mi padre y a mi hermano?
-- se pregunto al terminar de leer. ¡No creo que pueda hacer algo así! -- se dijo a sí mismo.
Por primera vez sintió la curiosidad de leer lo que decía esa Biblia vieja que traía Elena en su maleta.
La sacó de la maleta y buscó el pasaje que ella había escrito en su diario y lo leyó.
¡No creo que esto sea para mí! -- dijo y la cerró.
Lo que había leído tanto en el diario de Elena como en esa vieja biblia, no le gustaba. Le dolía comprender como se sintió Elena en cuanto a su hermana. Él tenía que soportar lo mismo con su padre y con Alex. Pero ¡perdonarlos! ¡No creo que eso sea posible!
¡Soportar! ¡Sí! creo que esa sería la mejor definición. ¡Soportalos! ¡No perdonarlos! Eso sería decir que los amo. Y honestamente aveces dudo que los quiera..
¡Sólo mi madre merece tal sentimiento! A sido muy buena conmigo y por ella es que los soporto. -- se decia a sí mismo mientras tomaba un refresco.
Enojado con lo que había leído y con un Dios que no conocía, Peter sentía pena por Elena y molestia con su Dios por pedirle hacer algo tan difícil y que eso le haya dolido .
Pensando en ella y en compensar lo que ella había vivido. Salió en búsqueda de algo especial para regalarle.
Encontró en una joyería una pulsera que llamó mucho su atención. Tenía rosas y sus hojas eran esmeraldas.
Sin preguntar su precio la compró de inmediato y pidió que la envolvieran en una caja para regalo. Compró también una tarjeta con la imagen del rio Amstel en Amsterdam.
Después volvió muy contento al hotel. Había comprado algo muy hermoso que le recordaba a una mujer tan bella como era la pulsera que había comprado para regalarle..