Con su pierna doliendo como un infierno, Kendall decidió tomar un pequeño descanso y fue hacia el escritorio en una esquina para sentarse. Si era sincero, no sabía si le dolía producto del frío o por su hermano. Y no se trataba de que Kenneth había intentado lastimarlo "sin intención" o algo por el estilo, es solo que estar con él era tan estresante que no le sorprendería que su intenso dolor de pierna fuera un efecto colateral de su estrés. Lo peor de todo, es que por más que hubiera buscado alguna excusa para echarlo de su casa, no podía hacerlo cuando Kenneth ya había cambiado todo lo que le molestaba. Ya no le esperaba para que le preparara su comida, él mismo iba y se las preparaba en silencio. Si ensuciaba algo, lo limpiaba inmediatamente, sin tener que esperar a que le dijera al

