después del gran alboroto con el asistente de Fiorella, Maximiliano se disculpó con su esposa, ya que la reacción no fue madura, pero al ver las intenciones de su asistente. Maximiliano quedó satisfecho y por mucho feliz y sintiéndose triunfante con las palabras de Fiorella. Maximiliano, después de estar una hora con su esposa, regresa a su oficina, y al llegar ve que su secretaria no estaba en su puesto de trabajo. No le presta atención, porque nada ni nadie podría arruinarle su dicha y felicidad. Bueno, eso creía él. Pero la dicha no dura mucho, ya que al entrar a su oficina se encuentra en su escritorio a una de sus ex amantes. Con una lencería para nada, de provocadora, por el hecho de que no deja para nada a la imaginación. Maximiliano realmente se asombra y se siente extraño a

