Capitulo 11

1845 Words
CAPITULO 11 Los pensamientos de Imery sobre su pronto marido invadían su cabeza uno tras de otro, hasta que su mente quedó completamente en blanco cuando la vista del Rey Darién se posó justo en la dirección donde ella estaba. Sabía que estaba viendo hacía ella por la dirección de su cabeza. Más la expresión del Rey no era nada visible para ella a esa distancia. Ella seguía viendo fijamente en dirección al Rey sin apartar su vista. Viendo como el Rey tampoco apartaba su mirada de la dirección donde ella estaba. "¿Que estarás pensando mientras me ves aquí. Invadiendo tu hogar y obligándote a hacer algo que odias como lo es casarte nuevamente?" Pensó la hermosa Imery Klou viendo fijamente en dirección del Rey. De pronto vió que él se giró rápidamente hacía él interior de la habitación. Haciendo un gesto como si estuviera hablando con alguien que había llegado. Acto seguido, el Rey ingresó nuevamente a su habitación y cerró las puertas del balcón. "¿Una visita nocturna? Si no estuviera tan traumado pensaría que probablemente tiene una amante que lo visita… Aunque… ¿Es posible eso no? Digo… No creo que haya pasado todos esos años sin siquiera acostarse con una mujer. Bueno yo no me he acostado con un hombre desde Zerek, pero… El caso de él es distinto, es un hombre y los hombres son más abiertos a esas necesidades sexuales" "¡Oh en qué tonterías que no me incumben estoy pensando!" Con ese último pensamiento reprendiendo su propio comportamiento. Imery Klou volvió a dirigirse hacía el interior del castillo de vuelta a su habitación. ….. Mientras tanto en la habitación del Rey Darién. — ¿Que estás haciendo aquí? — Dijo Darién molesto por la interrupción a sus aposentos de esa atrevida manera. — Me di cuenta de que tú hermano estaba acá y tras investigar un poco supe que trajo a una mujer con él la cual no es su esposa. ¿Quién es? Darién hizo un gesto de desagrado. — Ya estás muy viejo para esas cosas ¿No? Por qué no solo sales de mi habitación Tomy. — Si, soy un poco mayor pero sigo siendo un consejero Real y mi deber es informar cualquier anomalía a todos los ancianos y consejeros del Linaje Dorrerbell. — Tenía la intención de que esto los tomara a todos por sorpresa mañana. Pero… Voy a casarme con esa mujer extranjera y la haré mi Reina. El consejero Tomy hizo una expresión de diversión ante la confesión del Rey Darién. — Tan intrépido y atrevido como tú padre. Hazlo, es tu vida y eres el Rey. Nadie puede oponerse a esta decisión, además ellos querían volver a casarte muy pronto. El único problema es que a más de uno no le gustará la mujer por la ley que prohíbe que un Rey de Esrud se case con una extranjera. Siendo ese el único punto negativo de tu unión con ella, solo deberías cuidarla mucho ya que sin duda intentarán matarla al odiarla por su nacionalidad. — Lo sé, se que Esrud y el Reino de Chirth siempre fueron enemigos hasta ahorita. Se que eso probablemente dure en ser cambiado. Pero Nelly no enviaría a cualquier mujer de su Reino a casarse conmigo, el no es un tonto. Conoce la situación de ambos Reinos y mía. Estoy seguro que esa mujer podrá defenderse de cualquier ataque que le haga un opositor. — Deberías advertirle si no lo haces es probable que crea que eres tú y desconfíe, lo que no hará que tú matrimonio avance. — Suficiente Tomy, sal de mi habitación. Ese tema solo me incumbe a mi. Tomy se encogió de hombros levantando un poco sus manos y negando con su cabeza en señal de "No digas que no te advertí" para después caminar hasta la salida. Pero antes de irse se giró hacía el Rey Darién. — Date una oportunidad de olvidarla pequeño Darién. Oh… Una cosita más. No sigas tomando los medicamentos para dormir por más que te cueste. Tienes que aprender a hacerlo por ti mismo o tú salud se verá deteriorada, eso preocuparía muchísimo a tu madre y padre. — No lo creo y no quiero el consejo de un señor que se pasaba proveyendo de medicamentos ilícitos a mi padre desde que era solo un adolescente. Tomy suspiró y se marchó de la habitación. Darién se sentó en su cama de vuelta viendo hacia el techo. "Inclusive si yo muero sin ningún heredero, no pasará nada. Simplemente el maldito de Tevyan tomaría el trono" Pensó Darién frunciendo el ceño. Seguidamente abrió el cajón de arriba de la mesita de noche al lado de su cama y sacó un frasco con su medicina para dormir. Tomo en sus manos unas dos cápsulas y las tragó de inmediato. El Rey Darién se acostó con el pesar de que mañana volvía a una nueva pesadilla. "¿Cuánto durará este matrimonio falso?" "Espero que no mucho. Pero mi hermano Nelly no dió una fecha exacta" "Sí nunca me siento listo quiere decir que ella se quedará por siempre fastidiando… No… Tengo que poner una fecha límite. Tiene que irse si o si…uno…no…dos…no… ¡Serán tres!… ¡Sí, solo tres!" Con ese último pensamiento el Rey Darién se quedó profundamente dormido. ….. Seis meses atrás. El Rey de Chirth, Nelly Yuanrrix, recibió la visita de su media hermana. La única princesa del Reino de Esrud, Juriania Dorrerbell. — ¡Necesito tu ayuda! ¡Realmente la necesito Nelly! — Gritó alterada Juriania. — Cálmate Juri. ¿Que sucedió? No esperaba que vinieras hasta acá. — ¡Es sobre Darién! — ¡¿Darién?! ¿Sucedió algo con él? ¿Es grave? — Lo es para mí. Ya no se que hacer al respecto Nelly, Darién nunca ha sido tan expresivo sobre sus emociones. El no me dirá que siente realmente o como la está pasando… Pero siento que debo hacer algo al respecto y no solo quedarme de brazos cruzados viéndo como su reputación se desploma y como es llamado un "Rey maldito y desdichado" por su propia gente. — Oh, hablas sobre sus matrimonios fallidos ¿No? — Efectivamente. Todos esos matrimonios no han hecho más que dañar su salud mental y lastimar sus sentimientos. — Pero él los aceptó. Debió decir que no si sabía que no podría con ellos. — ¡Es distinto! Oh, Nelly, sabes… El Reino de Esrud es muy distinto. Darién no tenía opción más que aceptar, los primeros matrimonios fueron obligados cuando aún era un príncipe, no no podía objetar al respecto. Los otros últimos tenía que aceptar para que le dejarán en paz. Sabes que los consejeros y ancionaos de Esrud no dejan de presionar todo por el "bien del Reino" esa es la patética excusa con la que obligan a mi hermanito a casarse en contra de su voluntad. Darién no necesita eso, es joven tiene tiempo… Deberían permitir que su corazón sane primero. El Rey Nelly suspiró, mientras veía el hermoso y despejado cielo azul de ese día. Una de las sirvientas se acercó hacía ellos, quienes estaban en una mesa decorada al aire libre, en un hermoso jardín de rosales con una amplía vista a uno de los lagos del terreno Real. — … ¿Crees que su corazón logré sanar? … Hablamos de la muerte de su amada. ¿Tú, como te habrías sentido si Sam hubiera sido asesinado? ¿Te habrías recuperado fácilmente? Darién probablemente nunca lo superé. La princesa Juriania hizo una expresión decaída viendo el té que recién le había traído la sirvienta. Sam era el nombre de su esposo, un sencillo soldado que trabajo para el Rey Jonathan y del que ella se enamoró cuando esté fue convertido en uno de sus guardias. Juriania había mantenido un apasionado romance con Sam cuando era una adolescente, el Rey Jonathan intento separarla de él e incluso comprometerla en varias ocasiones. Pero gracias a qué Juriania informó a su madre y está intervino, Jonathan se había apaciguado y dejo el tema por completo de lado. Juriania estaba felizmente casada con Sam y tenían una pequeña hija llamada "Helena" estaba más feliz que nunca y era precisamente por esa razón que le dolía ver como su único hermano tanto de padre como de madre sufría por amor. Juriania era una hermosa princesa de ojos azules marinos como los de su padre el Rey retirado Jonathan y su hermano el nuevo Rey Darién, sin embargo a diferencia de ellos dos que tenían un radiante y lacio cabello de un rubio intenso; Ella tenía un ondulado cabello pelirojo como el de su madre. Juriania sostuvo la taza de té en su mano y tomo un pequeño sorbo de ella colocándola de vuelta en su lugar y viendo directamente a los ojos al Rey Nelly, seguidamente comenzó a hablar. — Tienes razón. Probablemente sus heridas nunca vayan a sanar pero aún hay algo que podemos hacer por él. — Te escuchó. — Sospecho que nuestro padre estuvo envuelto en el ataque al castillo de Darién esa noche, no solo eso… Incluso creo que el también tuvo que ver con la muerte de Ginelly. El Rey Nelly miraba atentamente a Juriania, prestando mucha atención a lo que está le contaba. — Él la odiaba, no estaba de acuerdo con esa unión y Darién en esa época estaba buscando la aprobación para casarse con ella. Ninguno de los consejeros quería ese matrimonio mucho menos los ancianos del Linaje Dorrerbell. — En otras palabras, esa joven y humilde mujer tenía muchos enemigos. ¿Por qué crees que el Rey Jonathan tuvo que ver en ello? A mí parecer pudo ser cualquier opositor. — Sí, es cierto que habían tantos que la odiaban que los posibles sospechosos son muchos. Pero comencemos con los soldados del Rey y los de Darién en ese tiempo. Digo… ¿No es extraño? La seguridad en el castillo de mi hermano nunca fue tan débil y fácilmente fue atacado esa noche. Si se hubiera tratado de un Reino vecino o el ataqué de algún enemigo o terrorista estoy completamente segura de que nuestro padre no lo hubiera dejado pasar y no habría cerrado el caso por completo en tan poco tiempo. — Decía Juriania bastante sería. — Así que como Jonathan no le dió mucha importancia al tema ¿Crees que tuvo que ver no? — Comentaba Darién pasando dos de sus dedos por su barbilla analizando la situación — ¿Pero que tal si no fue él? Pudo no le darle importancia ya que quien quiera que haya sido, el se sentía agradecido por qué como dices "la odiaba" no podemos culpar a un Rey retirado simplemente por unas cuentas sospechas. Incluso para ti que eres su hija, esa acusación es un crimen Real. — Es por eso que acudo a ti Nelly. Tienes el poder y la inteligencia para dar con la verdad detrás de todo ese incidente y cerrar el caso adecuadamente.
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